Tesla Inc. ha comenzado la producción de su robotaxi Cybercab, un movimiento que desafía el mercado de vehículos autónomos dominado por Waymo, al utilizar un proceso de autocertificación para eludir el límite clave de producción en EE. UU. de 2,500 vehículos al año.
"El Cybercab ha comenzado su producción", anunció el CEO Elon Musk en su plataforma de redes sociales X, confirmando que el vehículo está saliendo de la línea de montaje en las instalaciones de la Giga Texas de la compañía.
El inicio de la producción se confirmó el 24 de abril, después de que la empresa señalara que la producción piloto estaba en marcha en su actualización del primer trimestre. Aunque las millas de Robotaxi pagadas de Tesla casi se duplicaron secuencialmente en el primer trimestre y las suscripciones activas a la Conducción Autónoma Total (FSD) aumentaron a 1.28 millones, Musk advirtió que la rampa de producción del Cybercab sería una "curva en S estirada", comenzando "muy lentamente" antes de acelerarse a finales de año.
El Cybercab es central para el futuro de Tesla, y Musk lo visualiza como el vehículo de mayor volumen de la compañía. Sin embargo, con las acciones de Tesla cotizando a una relación precio-beneficio (P/E) superior a 300 y unos gastos de capital previstos que superan los 25,000 millones de dólares en 2026, la valoración de la empresa depende de un aumento exitoso y oportuno de un vehículo cuya tecnología central de autonomía no supervisada aún no es plenamente operativa.
Eludiendo los topes de producción
Un elemento clave de la estrategia de Tesla es su enfoque respecto a la regulación. La compañía está esquivando el tope de producción anual de 2,500 vehículos de la Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras (NHTSA) para vehículos autónomos que carecen de controles tradicionales como volantes. Al diseñar el Cybercab para que cumpla con las normas federales de seguridad de vehículos motorizados (FMVSS) existentes, Tesla puede autocertificar el vehículo, evitando la necesidad de exenciones que han limitado a competidores como Waymo y Cruise.
"El límite de 2,500 vehículos no se aplica al Cybercab", afirmó Lars Moravy, Vicepresidente de Ingeniería de Vehículos de Tesla. Esta maniobra regulatoria despeja un obstáculo importante para la producción en masa, posicionando a Tesla para escalar su flota de robotaxis mucho más rápidamente que sus rivales, siempre que la tecnología y los procesos de fabricación se alineen.
El camino hacia la autonomía total
A pesar del inicio de la producción, el éxito final del Cybercab depende de una tecnología que aún está en desarrollo. Musk ha reconocido que el software para la conducción autónoma total (FSD) no supervisada aún no es perfecto, y la flota de robotaxis supervisados de la compañía experimenta actualmente una tasa de accidentes más alta que la de los conductores humanos.
Tesla apuesta por un enfoque de autonomía basado únicamente en cámaras, lo que supone un cambio respecto a la tecnología de radar láser (lidar) utilizada por competidores como Waymo. Aunque Musk sostiene que esto conducirá a una solución más rentable, los expertos siguen siendo escépticos sobre la fiabilidad de un sistema basado solo en cámaras. Waymo, filial de Alphabet Inc., ya opera un servicio de transporte autónomo a gran escala, completando más de 500,000 viajes pagados por semana en EE. UU.
Implicaciones para los inversores
Para los inversores, el Cybercab representa tanto una oportunidad masiva como un riesgo sustancial. Los resultados del primer trimestre de la compañía mostraron un aumento del 16% en los ingresos interanuales, pero también una disminución secuencial en las entregas de vehículos y un aumento en el inventario, lo que sugiere presión sobre su negocio automotriz principal.
El CFO de Tesla, Vaibhav Taneja, ha defendido el agresivo gasto de la compañía, afirmando: "creemos que esta es la estrategia correcta para posicionar a la compañía para la próxima era". Sin embargo, con un ratio P/E que supera 300, el mercado ya ha descontado una cantidad significativa de éxito futuro. Cualquier retraso en la rampa de producción del Cybercab o en el despliegue de su software autónomo podría poner en duda la elevada valoración de las acciones.
Este artículo tiene únicamente fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.