Teleflex Incorporated (NYSE: TFX) informó ganancias ajustadas en el primer trimestre de 1,39 dólares por acción, superando las estimaciones de los analistas de 1,21 dólares, incluso mientras la compañía navega por una transformación estratégica significativa a través de importantes desinversiones.
"Nuestro desempeño en el primer trimestre refleja una ejecución disciplinada y un progreso significativo respecto a nuestro plan de transformación", dijo Stuart Randle, presidente y director ejecutivo interino de Teleflex. "Tuvimos un sólido comienzo de año, con un crecimiento pro forma de los ingresos ajustados a tipo de cambio constante del 5,1% interanual".
La empresa de tecnología médica registró ingresos de operaciones continuas de 548,3 millones de dólares, un aumento del 32,3 por ciento con respecto al mismo período del año pasado y por encima de las estimaciones del consenso. Los resultados fueron impulsados por un sólido desempeño en todas sus categorías de productos globales, con el segmento Intervencionista reportando un crecimiento de ingresos del 104,4 por ciento. Sin embargo, la compañía registró una pérdida diluida GAAP de (0,11) dólares por acción de operaciones continuas, en comparación con una ganancia de 1,14 dólares el año anterior, lo que refleja los costos asociados con su reestructuración.
A pesar de la pérdida GAAP, Teleflex afirmó su guía para todo el año 2026, proyectando ganancias diluidas ajustadas por acción entre 6,25 y 6,55 dólares y un crecimiento de ingresos GAAP entre el 14,40 por ciento y el 15,40 por ciento. Esta perspectiva excluye los beneficios esperados de los acuerdos vinculados a sus desinversiones estratégicas, que la compañía anticipa compensarán los costos varados asociados.
La transformación de la empresa incluye acuerdos para desinvertir en sus negocios de Cuidados Críticos (Acute Care), Urología Intervencionista y OEM, que se clasifican como operaciones discontinuadas. Teleflex espera que estas dos desinversiones estratégicas se cierren en la segunda mitad de 2026. El Sr. Randle confirmó que la empresa sigue comprometida a utilizar la mayor parte de los ingresos netos para devolver capital a los accionistas a través de un programa de recompra de acciones de 1.000 millones de dólares y para pagar aproximadamente 800 millones de dólares en deuda.
El mantenimiento de la guía sugiere la confianza de la gerencia en que el desempeño del negocio principal puede respaldar su perspectiva a través de un período de cambios significativos. Los inversores estarán atentos al cierre exitoso de las dos desinversiones estratégicas en la segunda mitad de 2026, que será el próximo paso importante en el plan de la compañía para simplificar su cartera.
Este artículo es solo para fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.