Un tribunal taiwanés condenó a un exingeniero de Taiwan Semiconductor Manufacturing Co. (TSMC) a 10 años de prisión y multó a una unidad local de la japonesa Tokyo Electron por el robo de tecnología de chips sensible, un fallo histórico que subraya la determinación de la isla de proteger sus industrias nacionales centrales. El caso marca la primera vez que Taiwán invoca su Ley de Seguridad Nacional para procesar el robo de propiedad intelectual en el crítico sector de los semiconductores.
"El tribunal dijo que Chen solicitó archivos confidenciales a otros tres ingenieros, que trabajaban en TSMC en ese momento, para mejorar la maquinaria de Tokyo Electron", dijo un portavoz del tribunal. El tribunal determinó que Tokyo Electron no supervisó adecuadamente a Chen, señalando que sus evaluaciones internas de desempeño elogiaban su capacidad para "aprovechar los recursos de los clientes existentes" y obtener información de clientes y competidores.
El Tribunal de Propiedad Intelectual y Comercio condenó el lunes a Chen Li-ming, un exingeniero de TSMC que se había unido a Tokyo Electron, a 10 años de prisión. Otros tres ingenieros recibieron sentencias que oscilan entre los dos y los seis años. Un gerente de Tokyo Electron recibió una sentencia suspendida de 10 meses por ordenar la eliminación de archivos confidenciales de TSMC. La sucursal de Taiwán de Tokyo Electron fue multada con 150 millones de TWD (4,8 millones de dólares), de los cuales 100 millones de TWD se pagarán a TSMC y 50 millones de TWD al tesoro estatal. Todos los acusados tienen derecho a apelar.
Este fallo sienta un precedente importante para la protección de la propiedad intelectual dentro de la vital industria de semiconductores de Taiwán, que se ve cada vez más a través de un prisma geopolítico. El veredicto puede actuar como un elemento disuasorio contra el futuro espionaje corporativo, pero también expone las vulnerabilidades de seguridad dentro de las cadenas de suministro del fabricante de chips más avanzado del mundo. Para los inversores, el caso destaca los riesgos operativos y lo que está en juego al proteger la tecnología patentada que sustenta a empresas como Apple y Nvidia.
La investigación comenzó en julio del año anterior después de que los sistemas de seguridad interna de TSMC detectaran accesos irregulares a los datos. TSMC, que fabrica los chips más avanzados del mundo para gigantes globales, ha declarado constantemente que tomará medidas agresivas para defender su propiedad intelectual y su ventaja competitiva. Si bien Tokyo Electron es un proveedor clave de equipos de fabricación de chips para TSMC, no un competidor directo, el tribunal determinó que se benefició de los secretos comerciales robados, que se utilizaron para perfeccionar su maquinaria para servir mejor a TSMC.
Según el portavoz del tribunal, TSMC confirmó que ninguno de los materiales filtrados fue transmitido por Tokyo Electron a otras partes. Los términos específicos de un acuerdo entre las dos empresas siguen siendo confidenciales. En respuesta a la acusación, Tokyo Electron había declarado previamente que estaba cooperando con las autoridades y desde entonces se ha comprometido a fortalecer sus prácticas de cumplimiento y auditoría.
La reacción del mercado fue moderada, y las acciones de ambas empresas subieron el día del fallo. TSMC (2330.TW) cerró con un alza del 3,7 % en Taipéi, mientras que Tokyo Electron (8035.T) ganó un 3,0 % en Tokio, lo que sugiere que los inversores pueden haber descontado ya la disputa legal o se están centrando más en la demanda más amplia de la industria de semiconductores avanzados. El veredicto sirve como un recordatorio contundente de la constante amenaza del espionaje industrial en la industria de semiconductores de alto riesgo, donde una ventaja tecnológica puede valoir miles de millones de dólares.
Este artículo tiene fines informativos únicamente y no constituye asesoramiento de inversión.