Suecia ha seleccionado a la empresa estatal francesa Naval Group para construir cuatro nuevas fragatas multimisión en un acuerdo de más de 4.000 millones de dólares, una medida diseñada para reforzar significativamente su poder naval y cumplir con los compromisos de seguridad ampliados como nuevo miembro de la OTAN. La decisión refuerza una tendencia europea más amplia de aumento del gasto en defensa en respuesta a las amenazas a la seguridad regional.
"Con la membresía en la OTAN, el papel de la armada ha cambiado", dijo el Jefe de la Armada Johan Norlen en un comunicado. "También debemos contribuir a las necesidades de la alianza fuera de nuestras inmediaciones, lo que requiere barcos más grandes con defensa aérea calificada y mayor autonomía".
Las fragatas FDI, con un coste de algo más de 10.000 millones de coronas suecas (1.070 millones de dólares) cada una, comenzarán a entregarse en 2030. La adquisición triplicará las capacidades de defensa aérea naval de Suecia, proporcionando nuevas defensas contra aviones, drones y misiles balísticos. Como parte de sus compromisos con la OTAN, Suecia está aumentando su gasto en defensa al 2,8% del PIB este año, con planes de alcanzar el 3,5% para 2030.
La selección de Naval Group sobre los competidores de España y un consorcio británico-sueco destaca la importancia estratégica de la entrega rápida y la tecnología probada en el clima de seguridad actual. Para Naval Group, el acuerdo asegura un importante pedido de exportación, mientras que para Suecia representa una mejora fundamental de su flota de superficie, lo que le permite proyectar poder en el Mar Báltico y contribuir a las misiones de la OTAN en el Atlántico Norte y el Mediterráneo.
el acuerdo marca una modernización significativa para la Armada sueca, cuyos buques más grandes son actualmente una flota de corbetas más pequeñas. Las nuevas fragatas son sustancialmente más grandes y están equipadas para misiones de largo alcance, una necesidad para su papel ampliado dentro de la Organización del Tratado del Atlántico Norte.
El primer ministro Ulf Kristersson afirmó que los buques son cruciales para asegurar el Mar Báltico de las amenazas rusas y permitirán a la marina emprender misiones más lejanas. Las fragatas estarán equipadas con sistemas de armas desarrollados en Suecia por empresas como Saab y la unidad sueca de BAE Systems, lo que garantizará la integración con las industrias de defensa nacionales.
La elección de la plataforma francesa FDI (Frégate de Défense et d'Intervention), que ya está en servicio en las armadas francesa y griega, se basó en los rápidos plazos de entrega y los beneficios de un sistema probado, según el ministro de Defensa sueco, Pal Jonson. Esta similitud ofrece potencial para compartir costes en el futuro en mantenimiento y actualizaciones entre las naciones usuarias.
El contrato es una victoria significativa para Naval Group, consolidando su posición como contratista naval europeo líder. También subraya la creciente tendencia a la cooperación en defensa intraeuropea a medida que el continente se rearma colectivamente. Los postores perdedores fueron la española Navantia y una propuesta conjunta de la sueca Saab y la británica Babcock.
Este artículo es solo para fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.