La libra esterlina subió más de un 0,6 % frente al dólar el lunes, protagonizando una fuerte recuperación tras los mínimos de cinco semanas de la semana pasada, a medida que la agitación política en el Reino Unido mostraba signos de remitir. El movimiento se vio reforzado por una inesperada mejora de las previsiones de crecimiento del Reino Unido por parte del Fondo Monetario Internacional y por los comentarios de línea dura de un funcionario del Banco de Inglaterra, lo que supuso una triple ración de noticias positivas para los alcistas de la libra.
"La calma en las aguas políticas fue el principal motor, pero la mejora del FMI proporcionó una razón fundamental para volver a comprar libras", dijo Jane Foley, jefa de estrategia de divisas de Rabobank. "El mercado había descontado una cantidad significativa de riesgo político y estamos viendo cómo se deshace".
La recuperación de la libra fue generalizada, y la divisa también ganó un 0,4 % frente al euro para cotizar a 1,15063 €. El repunte de la libra vino acompañado de un modesto retroceso de los rendimientos de los bonos del Estado británico (gilts), que la semana pasada habían alcanzado sus niveles más altos en casi tres décadas ante el temor de un desafío al liderazgo del primer ministro Keir Starmer. El rendimiento de la economía británica, más fuerte de lo esperado, con una expansión del 0,6 % en el primer trimestre de 2026 y un aumento del 0,3 % en el PIB de marzo, también ayudó a apuntalar la moneda.
Esta brusca inversión sugiere que la reciente liquidación de libras, que la llevó a tocar un mínimo de cinco semanas frente al euro, puede estar agotada. Sin embargo, la situación política en el Reino Unido sigue siendo un foco clave para los inversores, y es probable que cualquier nueva inestabilidad pese sobre la libra. Los próximos datos de inflación y empleo del Reino Unido también se seguirán de cerca en busca de pistas sobre la futura senda de tipos de interés del Banco de Inglaterra.
De cara al futuro, la atención para el euro se centrará en las publicaciones preliminares del PMI de la eurozona para mayo. Cualquier signo de debilidad en el sector privado podría suavizar el sentimiento hacia la moneda única. En el Reino Unido, cualquier nueva señal de inestabilidad política podría inyectar nueva volatilidad a la libra. La combinación de estos factores sugiere que, aunque la libra ha encontrado cierto alivio, el camino por delante todavía puede ser accidentado.