Stellantis concentrará la mayor parte de su inversión en sus cuatro marcas principales —Jeep, Ram, Peugeot y Fiat— bajo un nuevo plan estratégico que se anunciará el 21 de mayo, según fuentes familiarizadas con el asunto.
"Algunas de esas marcas podrían resultar útiles para el grupo en el futuro, si las condiciones del mercado evolucionan", dijo Marco Santino, socio de la consultora Oliver Wyman, señalando que una vez que se cierra una marca es "muy difícil devolverla a la vida".
La medida supondrá un "aumento material" en la financiación de las cuatro marcas principales designadas. Las 10 marcas restantes en la cartera del gigante automotriz, incluidas Citroën, Opel y Alfa Romeo, se reposicionarán como marcas regionales o nacionales. Esto sigue a un cargo de 22.200 millones de euros (26.100 millones de dólares) que la compañía asumió en febrero al recortar sus planes de vehículos eléctricos.
El cambio estratégico tiene como objetivo revertir una caída en la cuota de mercado y la valoración, que ha visto caer la capitalización de mercado del fabricante de automóviles a solo 21.000 millones de euros. El plan, impulsado por el CEO Antonio Filosa, es una respuesta directa a la intensa competencia de los fabricantes chinos y a un mercado automotriz mundial que vio caer la producción un 3,4 por ciento en el primer trimestre, según datos de S&P Global Mobility citados por el proveedor FORVIA.
Una cartera a dieta
Bajo la nueva estrategia, las marcas de menor volumen recibirán fondos para construir modelos utilizando plataformas y tecnologías desarrolladas por las cuatro marcas principales. Esto permite a Stellantis mantener la diversidad de marcas en mercados específicos donde siguen siendo fuertes, sin dispersar demasiado la inversión en su establo de 14 marcas, el más grande de la industria.
La decisión se produce mientras Stellantis lucha por recuperar cuota de mercado tanto en EE. UU. como en Europa. Mientras que el anterior CEO Carlos Tavares se resistió a cerrar marcas tras la fusión de Fiat Chrysler y PSA en 2021, la nueva dirección está adoptando un enfoque más centrado en la asignación de capital.
Asegurando el futuro de los vehículos eléctricos
Aunque la empresa se ha enfrentado a vientos en contra en su transición hacia los vehículos eléctricos, sigue asegurando su cadena de suministro de baterías a largo plazo. Un acuerdo reciente con Vulcan Energy garantiza a Stellantis 128.000 toneladas de hidróxido de litio durante un período de 10 años, el mayor acuerdo de compra de la fase inicial del proveedor. Este movimiento subraya la presión que enfrentan los fabricantes de automóviles para asegurar fuentes de materias primas europeas para competir con rivales como Tesla, Ford y GM.
El renovado enfoque en sus marcas más rentables es una señal clara de que Stellantis está priorizando la rentabilidad y la eficiencia operativa sobre el mantenimiento de su extensa cartera de 14 marcas. Los inversores estarán atentos a la presentación de la estrategia del 21 de mayo para conocer las cifras específicas de asignación de capital y el futuro de la estrategia de vehículos eléctricos de la empresa, especialmente tras asegurar un acuerdo de suministro de litio por 10 años con Vulcan Energy.
Este artículo es solo para fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.