Se ha presentado una demanda colectiva contra Stellantis N.V. (NYSE: STLA) después de que el fabricante de automóviles anunciara cargos por 22.200 millones de euros y un cambio estratégico, lo que provocó que sus acciones cayeran más del 23%.
"Nuestra práctica se centra en restaurar el capital de los inversores y garantizar la responsabilidad corporativa, lo que sirve para mantener la integridad esencial del mercado", afirmó Peretz Bronstein, socio fundador de Bronstein, Gewirtz & Grossman, LLC, una de las firmas que presentó la demanda.
La demanda, presentada en el Distrito Sur de Nueva York, alega que Stellantis realizó declaraciones engañosas sobre el crecimiento de sus ganancias y su estrategia de electrificación durante el período del 26 de febrero de 2025 al 5 de febrero de 2026. El anuncio de la compañía el 6 de febrero de 2026 de un "reinicio" comercial incluyó el cargo de 22.200 millones de euros y aproximadamente 6.500 millones de euros en pagos en efectivo.
Las presentaciones legales buscan recuperar daños para los inversores que compraron acciones durante el período. La fuerte caída de las acciones el 6 de febrero borró miles de millones en valor de mercado, y los inversores tienen hasta el 8 de junio de 2026 para solicitar ser nombrados demandantes principales.
Alegaciones de pronósticos engañosos
Múltiples bufetes de abogados, incluidos Bernstein Liebhard LLP, Rosen Law Firm y Robbins Geller Rudman & Dowd LLP, han anunciado acciones en nombre de los inversores. El núcleo de las quejas alega que Stellantis no estaba posicionada para lograr el crecimiento de ganancias que pronosticó y que su estrategia de electrificación no estaba funcionando como se afirmaba.
Las demandas afirman que la compañía ocultó que tendría que incurrir en cargos significativos para realinear sus prioridades alejándose de los vehículos eléctricos de batería, lo que hizo que sus declaraciones positivas anteriores fueran engañosas. El anuncio del 6 de febrero confirmó este cambio, lo que llevó a la dramática caída del precio de las acciones.
Las demandas sugieren una desconexión significativa entre los pronósticos públicos de Stellantis y su realidad operativa, particularmente en lo que respecta a su costosa transición a los vehículos eléctricos. Los inversores ahora estarán atentos a la respuesta de la empresa al litigio y a cualquier actualización adicional sobre su estrategia revisada.
Este artículo tiene únicamente fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.