Una nueva propuesta de StarkWare tiene como objetivo proteger a Bitcoin contra ataques cuánticos sin un hard fork divisivo, abordando una amenaza que los expertos advierten que se está acelerando.
Atrás
Una nueva propuesta de StarkWare tiene como objetivo proteger a Bitcoin contra ataques cuánticos sin un hard fork divisivo, abordando una amenaza que los expertos advierten que se está acelerando.

StarkWare propuso el 9 de abril un método novedoso para proteger a Bitcoin de futuros ataques de computación cuántica, un plan que destaca por evitar cualquier cambio en el código central de Bitcoin y no requerir ningún hard fork.
"La exposición de Bitcoin a la computación cuántica es real, pero se entiende mal", afirmó el Dr. Adam Everspaugh, asesor de criptografía en Keeper Security, destacando que la amenaza proviene de las capacidades futuras de la tecnología.
La urgencia se ha visto amplificada por una investigación reciente de Google, que detalló una "reducción de 20 veces en el número de qubits físicos" necesarios para romper la criptografía de curva elíptica que sustenta a Bitcoin. Esto sugiere que el cronograma para desarrollar una computadora cuántica capaz de descifrar los estándares de encriptación actuales se está acortando.
Esta propuesta podría reforzar significativamente la narrativa de seguridad a largo plazo de Bitcoin, mitigando potencialmente un factor de riesgo clave para los inversores institucionales. La solución aborda el vector de ataque de "recolectar ahora, descifrar después", donde los datos encriptados se recopilan hoy para ser descifrados por futuras computadoras cuánticas.
La carrera para asegurar los activos digitales contra las amenazas cuánticas se está intensificando. Investigadores de la división Quantum AI de Google, incluidos Ryan Babbush y Hartmut Neven, han advertido que el desarrollo de computadoras cuánticas capaces de romper los estándares criptográficos actuales está progresando más rápido de lo previsto. Sus hallazgos han dado peso a un consenso creciente de que la migración a una encriptación resistente a la cuántica debe acelerarse.
La amenaza es particularmente aguda para Bitcoin, que utiliza tamaños de clave más pequeños para mejorar la eficiencia de las transacciones. Si bien esto era un equilibrio razonable cuando la criptografía de curva elíptica se consideraba inquebrantable, el advenimiento de la computación cuántica acorta el cronograma para la transición necesaria de Bitcoin a una criptografía resistente a la cuántica. Simon Pamplin, director de tecnología de Certes, señaló que todo el ecosistema, incluidos los exchanges y custodios, está en riesgo y el mercado debe abordar esto como un "problema de arquitectura actual".
La propuesta de StarkWare, publicada por el investigador Avihu Levy, ofrece un camino a seguir que elude la necesidad de un hard fork polémico, un obstáculo importante para implementar cambios en la red descentralizada. Al habilitar un modelo de seguridad resistente a la cuántica sin alterar el protocolo fundamental, la solución podría proporcionar una actualización más fluida y ampliamente aceptada. Este enfoque podría resultar vital para mantener la confianza de los inversores y garantizar la viabilidad a largo plazo de la criptomoneda más grande del mundo a medida que se acerca la era cuántica. Si bien algunos expertos, como el profesor Matthew Green de la Universidad Johns Hopkins, siguen siendo escépticos sobre un apocalipsis cuántico en el futuro cercano, el desarrollo proactivo de tales medidas defensivas es visto por muchos como un paso crítico y responsable.
Este artículo tiene fines informativos únicamente y no constituye asesoramiento de inversión.