El Análisis Revela que el 99% del Volumen de 35 Billones de Dólares No Son Pagos en el Mundo Real
Un nuevo análisis publicado el 23 de enero de 2026 por la firma consultora McKinsey y la empresa de datos blockchain Artemis Analytics muestra que el uso de stablecoins para pagos en el mundo real es significativamente menor de lo que sugieren las cifras titulares. Si bien las stablecoins movieron más de 35 billones de dólares en cadena en 2025, el informe encontró que solo alrededor del 1%, o aproximadamente 380 mil millones de dólares, reflejaba actividades de pago genuinas como pagos a proveedores, nóminas o remesas. Este hallazgo desafía directamente las narrativas de que los volúmenes de transacciones de stablecoins están superando a las redes de pago tradicionales como Visa o Mastercard.
La gran mayoría del volumen —el 99% del total— se atribuye al comercio de criptomonedas, transferencias internas de billeteras entre exchanges y funciones automatizadas a nivel de protocolo que no implican pagos de usuarios finales. Los 380 mil millones de dólares en transacciones genuinas representan solo el 0.02% del mercado global total de pagos, que McKinsey estima supera los 2 cuatrillones de dólares anualmente. Estos datos aclaran que, a pesar del rápido crecimiento en el valor transaccional, el papel de las stablecoins como instrumento de pago principal aún se encuentra en sus primeras etapas.
Las Transacciones B2B Lideran los 226 Mil Millones de Dólares en Casos de Uso Genuinos
El informe proporciona un desglose claro de dónde ocurrieron los 380 mil millones de dólares en actividad del mundo real. Los pagos de empresa a empresa (B2B) fueron la categoría más grande, representando 226 mil millones de dólares en volumen anual. Las nóminas y remesas globales constituyeron el segundo segmento más grande con 90 mil millones de dólares, mientras que las actividades del mercado de capitales, como los asentamientos de fondos automatizados, totalizaron 8 mil millones de dólares el año pasado. Esta segmentación muestra que la adopción más significativa actual se encuentra en operaciones financieras comerciales y transfronterizas en lugar de en el comercio minorista de consumo.
A pesar de la baja penetración general, los autores enfatizan la solidez fundamental del sector y sus posibilidades futuras. El análisis tiene como objetivo crear un punto de partida más preciso para evaluar el progreso del mercado a medida que se intensifica la competencia entre gigantes financieros tradicionales como Visa y Stripe y emisores cripto-nativos como Circle y Tether.
El hecho de que los pagos verdaderos con stablecoins sean mucho más bajos que las estimaciones rutinarias no disminuye el potencial a largo plazo de las stablecoins como vía de pago. En cambio, establece una línea de base más clara para evaluar dónde se encuentra el mercado y qué será necesario para que las stablecoins escalen.
— Analistas de McKinsey y Artemis.