Las acciones de Sportradar Group AG se desplomaron un 24%, la mayor caída desde octubre de 2024, después de que Muddy Waters Research alegara que la firma de datos deportivos genera una parte significativa de sus ingresos a partir de operadores de juegos de azar ilegales.
"Sportradar no apoyó el juego ilegal por accidente, sino como parte de una estrategia deliberada", afirmó Muddy Waters en un informe, estimando que dichos operadores contribuyen entre el 20% y el 40% de los ingresos totales de la compañía.
El informe, publicado conjuntamente con Callisto Research, afirma que más de 270 plataformas de apuestas que utilizan los datos de Sportradar podrían estar operando ilegalmente. Los vendedores en corto alegan que durante una conferencia en enero, el personal de ventas de Sportradar ofreció "soluciones a medida" para operar en países donde el juego online está prohibido. Callisto dijo que ha compartido sus hallazgos con los reguladores en EE. UU. y Europa.
La caída de las acciones borró casi una cuarta parte del valor de mercado de la empresa, elevando su pérdida en lo que va de año al 44 por ciento. Las acusaciones desafían la reputación de Sportradar como líder en integridad deportiva apenas unas semanas antes de que presente sus resultados del primer trimestre el 6 de mayo.
A pesar del fuerte descenso y las graves acusaciones, algunos analistas de Wall Street mantuvieron una visión positiva. BTIG recortó su precio objetivo a 23 dólares desde 24 dólares, mientras que Truist Financial redujo su objetivo a 26 dólares desde 32 dólares. Ambas firmas mantuvieron sus calificaciones de "Compra" para la acción.
El informe del vendedor en corto detalló las interacciones de los investigadores en la conferencia ICE 2026 en Barcelona, donde afirman que el personal de ventas no rechazó las solicitudes de apoyo a operaciones en mercados negros. En cambio, supuestamente ofrecieron presentaciones a importantes operadores ilegales. Muddy Waters dijo que identificó a casi 50 clientes de Sportradar vinculados a mercados negros y grises, incluyendo grupos con presuntos vínculos con el crimen organizado.
Se espera que Sportradar, que tiene un interés en corto del 4,9 por ciento, registre unos ingresos de 361 millones de dólares y unas ganancias de 0,04 dólares por acción para el primer trimestre, según datos de Fiscal.ai.
Las acusaciones crean una incertidumbre significativa para la empresa, que podría enfrentar acciones regulatorias o verse obligada a romper vínculos con una parte sustancial de su base de clientes. La respuesta de la compañía al informe y sus próximos resultados el 6 de mayo serán críticos para los inversores.
Este artículo es solo para fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.