En un movimiento que proporciona una vía más temprana hacia la liquidez para sus respaldos a largo plazo, SpaceX permitirá una liberación escalonada de acciones antes de que expire su periodo de bloqueo de 180 días posterior a la salida a bolsa. La política, detallada en su reciente presentación pública, vincula la liberación al desempeño de la empresa en rentabilidad y precio de las acciones, señalando un enfoque estructurado para gestionar la oferta tras la cotización.
"En el segundo día completo de negociación en el Nasdaq después de que SpaceX informe sus ganancias del trimestre de junio, se podrá transferir hasta el 20 por ciento de las 'acciones elegibles para liberación anticipada'", dijo la compañía en su presentación. El documento detalla que se puede liberar un 10 por ciento adicional si las acciones de SpaceX cotizan a un cierto nivel antes de la fecha de su primer informe de ganancias, con otros hitos que pondrán más acciones a disposición.
El bloqueo escalonado llega mientras la compañía, formalmente Space Exploration Technologies Corp., se prepara para debutar en el Nasdaq bajo el símbolo SPCX. La presentación reveló una pérdida neta de 4.280 millones de dólares sobre unos ingresos de 4.690 millones de dólares en el primer trimestre. Esto se compara con una pérdida neta de 528 millones de dólares sobre unos ingresos de unos 4.000 millones de dólares un año antes.
La estructura es significativa para una empresa que aspira a una valoración de más de 2 billones de dólares en su salida a bolsa, lo que sería la mayor OPV de la historia. Al permitir que los empleados y los primeros inversores moneticen una parte de sus participaciones antes, SpaceX puede potencialmente elevar la moral y hacer más atractiva la tenencia de acciones privadas, mientras que las barreras de rendimiento pretenden evitar una inundación desordenada de acciones en el mercado.
Una salida a bolsa espectacular
La OPV está liderada por Goldman Sachs Group Inc. y Morgan Stanley, con la empresa aspirando a captar hasta 75.000 millones de dólares en su salida a bolsa. La presentación pública confirma que el férreo control de Elon Musk sobre la empresa continuará tras la OPV. Musk posee el 12,3% de las acciones de Clase A y el 93,6% de las de Clase B, lo que le otorga el 85,1% del poder de voto.
La presentación también ofrece una imagen más clara de la salud financiera de la empresa, mostrando un aumento de los ingresos pero también una ampliación de las pérdidas a medida que invierte fuertemente en proyectos ambiciosos como su mega cohete Starship, que ha recibido más de 15.000 millones de dólares en inversión. El principal motor de ingresos de la empresa sigue siendo su negocio de internet por satélite Starlink. La OPV supondrá una prueba importante para el apetito del mercado por las empresas privadas de alto crecimiento y gran consumo de capital, y podría allanar el camino para que otros gigantes como OpenAI y Anthropic salgan a bolsa.
Este artículo tiene fines meramente informativos y no constituye asesoramiento de inversión.