El S&P 500 subió un 1,7% desde su apertura hasta cerrar en 7.409,43, borrando una caída inicial en un vaivén intradía del 2,13% el 11 de junio.
El índice tocó un mínimo de 7.257,33 antes de revertir bruscamente, con el cierre en 7.409,43 representando una recuperación de 152 puntos desde el mínimo de la sesión. El máximo de 7.412,68 se alcanzó cerca del cierre, lo que sugiere compras sostenidas durante la última hora.
El volumen de negociación totalizó 2.400 millones de acciones, mientras la amplitud —el rango en un solo día más amplio como porcentaje del cierre anterior— mostró una elevada volatilidad intradía. La apertura en 7.287,67 dio paso a ventas tempranas antes de que los compradores intervinieran.
Un cierre cercano al máximo de la sesión tras un rango tan amplio generalmente indica convicción detrás del movimiento, aunque los operadores buscarán confirmación en la sesión siguiente. Las próximas publicaciones de datos económicos podrían poner a prueba si la presión compradora se mantiene.
Este artículo es solo con fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.