El S&P 500 ha bajado un 5% desde su máximo reciente, ya que la escalada del conflicto en Irán ejerce una presión al alza sobre los precios del petróleo y provoca una huida hacia la seguridad entre los inversores.
"El mercado está reevaluando el riesgo", dijo un estratega. "Un período sostenido de altos precios del petróleo podría afectar las ganancias corporativas y el gasto de los consumidores, creando vientos en contra para las acciones".
La caída fue generalizada, con los 11 sectores del GICS terminando en rojo. El sector energético, que suele beneficiarse de los precios más altos del petróleo, registró ganancias modestas, pero no lo suficiente para compensar el sentimiento negativo generalizado. El Índice de Volatilidad CBOE (VIX), el "indicador del miedo" de Wall Street, saltó a su nivel más alto en tres meses.
El movimiento ha hecho que los inversores busquen cobertura, con activos como el iShares 0-3 Month Treasury ETF (SGOV) ganando terreno. El fondo, que posee letras del Tesoro de EE. UU. a ultracorto plazo, ofrece actualmente un rendimiento anual del 3,55%, pagado mensualmente. Este cambio indica que el capital está rotando fuera de los activos de mayor riesgo, como las acciones, hacia la seguridad percibida de la deuda pública. El próximo dato clave para los mercados será el próximo informe de inflación, que proporcionará más pistas sobre la posible trayectoria de la Reserva Federal para las tasas de interés.
Este artículo tiene únicamente fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.