La caída del índice S&P 500 se amplió al 0,5% después de que el presidente de EE. UU., Trump, declarara que es "extremadamente improbable" prorrogar el acuerdo de alto el fuego con Irán, lo que avivó el temor a una renovada inestabilidad geopolítica.
"Esto inyecta una nueva dosis de incertidumbre en un mercado que ya está lidiando con los temores a la inflación y a las subidas de tipos", afirmó un estratega sénior de mercados de un importante banco de inversión. "Un colapso del alto el fuego podría tener implicaciones significativas para los precios del petróleo y las cadenas de suministro mundiales".
La venta fue generalizada, y los once sectores del S&P 500 terminaron en rojo. El sector energético, que suele beneficiarse de unos precios del petróleo más altos, recortó sus ganancias anteriores para cerrar con una caída del 0,2%, mientras que los valores tecnológicos y de consumo discrecional fueron de los más castigados, con caídas del 0,8% y el 0,7% respectivamente. El índice de volatilidad CBOE (VIX) saltó un 10% hasta los 22,5, su nivel más alto en dos semanas.
La ruptura de las conversaciones de alto el fuego aumenta el riesgo de conflicto en Oriente Medio, una región crítica para el suministro energético mundial. Los inversores vigilan ahora de cerca cualquier acción de represalia, con los precios del crudo West Texas Intermediate (WTI) subiendo un 1,5% hasta los 86,50 dólares el barril. El próximo catalizador clave del mercado serán los datos del IPC, que ofrecerán más pistas sobre la senda política de la Reserva Federal.
Este artículo tiene fines informativos únicamente y no constituye asesoramiento de inversión.