Shell recortó el miércoles su previsión de producción integrada de gas para el primer trimestre de 2026 hasta en un 5%, consecuencia directa del conflicto en Oriente Medio que está afectando a los volúmenes vitales de gas procedentes de Qatar y que señala una nueva volatilidad para los mercados energéticos europeos.
"La reducción de nuestra previsión de gas es un resultado directo de las interrupciones en la cadena de suministro en el Mar Rojo, lo que afecta a los calendarios de entrega del GNL qatarí", declaró un portavoz de Shell en la actualización trimestral de operaciones de la compañía.
La empresa espera ahora que la producción trimestral de gas se sitúe entre 940 y 980 millones de pies cúbicos al día (mmcfd), por debajo de la previsión anterior de 990 a 1.030 mmcfd. La noticia impulsó los futuros del crudo Brent un 1,2%, hasta $91,50 el barril, mientras que los futuros del gas natural holandés TTF, referencia europea, subieron un 3,5%, hasta 30,2 euros por megavatio-hora.
El anuncio subraya la vulnerabilidad de las grandes empresas energéticas ante los estallidos geopolíticos, lo que podría amenazar los flujos de ingresos y restringir la oferta mundial. Para Europa, reaviva la preocupación por la seguridad energética, ya que el continente sigue dependiendo del GNL qatarí para compensar la pérdida del gas ruso por gasoducto, y los mercados de futuros ya descuentan una mayor prima de riesgo para el verano.
Las interrupciones en el Mar Rojo se dejan sentir en los mercados energéticos
La revisión de uno de los mayores productores de energía del mundo es la señal más concreta hasta la fecha de que los ataques a la navegación en el Mar Rojo están teniendo un impacto material en los flujos energéticos globales. Muchos buques de GNL, incluidos los que transportan volúmenes contratados para Shell desde Qatar, están tomando ahora la ruta más larga rodeando el Cabo de Buena Esperanza, en África, para evitar la zona de conflicto. Este desvío añade aproximadamente entre 10 y 14 días a la duración de los viajes, retrasando las entregas y aumentando los costes de flete.
Otras grandes energéticas como BP también han desviado sus flotas, pero el anuncio de Shell es el primero que cuantifica directamente el impacto en sus previsiones de producción. La interrupción se produce en un momento en que las existencias de gas europeas se encuentran en niveles estacionalmente altos tras un invierno suave. Sin embargo, la menor dependencia del continente del gas ruso lo hace más sensible a las interrupciones del suministro de GNL. Según datos de S&P Global, Qatar representó aproximadamente el 13% de las importaciones europeas de GNL en 2025.
Este artículo tiene fines meramente informativos y no constituye asesoramiento en materia de inversión.