El aumento anual del 150% del índice de semiconductores PHLX está obligando a los inversores a preguntarse si el repunte impulsado por la IA ha entrado en una burbuja.
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El aumento anual del 150% del índice de semiconductores PHLX está obligando a los inversores a preguntarse si el repunte impulsado por la IA ha entrado en una burbuja.
Gancho de una frase: El aumento anual del 150% del índice de semiconductores PHLX está obligando a los inversores a preguntarse si el repunte impulsado por la IA ha entrado en una burbuja.
El asombroso repunte del 150% del índice de semiconductores PHLX durante el último año, impulsado por una demanda insaciable de chips de inteligencia artificial, está lanzando señales de advertencia de una posible burbuja de mercado a medida que las valoraciones se estiran a niveles vistos por última vez durante la era puntocom.
"Como sea que se le llame, burbuja o no, esta es una acción de precio parabólica de libro de texto", escribió el equipo de BTIG, advirtiendo que ascensos tan rápidos suelen terminar en una corrección brusca.
El índice ha subido un 41% solo en el último mes, con algunos nombres individuales mostrando movimientos aún más extremos. Bespoke Investment Group ha colocado varias acciones relacionadas con la IA en su "Ludicrous List" (Lista Ridícula), reservada para empresas que al menos se han duplicado en el último año y cotizan a un múltiplo de precio-ventas de 10 veces o más. Esta es una métrica de valoración que históricamente ha precedido a un bajo rendimiento significativo.
Para los inversores, el riesgo es que el actual auge de la IA, que ha impulsado a empresas como Nvidia a una capitalización bursátil de 5 billones de dólares, esté inflando una burbuja que podría conducir a una corrección dolorosa. La propia "Ludicrous List" tiene un historial nefasto, con un rendimiento acumulado de menos del 3% en 30 años, un marcado contraste con la ganancia del 1,596% del Russell 3000 durante el mismo período.
El repunte actual se basa en la promesa de una nueva era tecnológica, pero las métricas financieras están generando comparaciones con burbujas pasadas. Por ejemplo, los analistas encuestados por FactSet proyectan que el fabricante de chips de memoria Micron alcanzará un margen operativo del 78% en su próximo año fiscal. Este es un salto masivo desde su promedio de 30 años de solo 4.5%, una cifra que sugiere que el mercado está descontando un nivel de rentabilidad sin precedentes y quizás insostenible.
Si bien algunos argumentan que las altas relaciones P/E adelantadas están justificadas por el crecimiento futuro, una mirada a las relaciones precio-ventas pinta un panorama más preocupante. La "Ludicrous List" de Bespoke Investment Group sirve como un recordatorio severo de los peligros de perseguir el impulso sin tener en cuenta la valoración. La firma señala que el pico de la manía de las puntocom fue una de las pocas veces que tantas acciones calificaron para esta lista.
Aunque Nvidia ha sido el estandarte del repunte de la IA, otros fabricantes de chips también están viendo un aumento en la demanda. Intel, una empresa que ha estado tratando de ponerse al día en el espacio de la IA, vio recientemente cómo sus acciones subían un 24% a medida que aumentaba la demanda de sus CPU para IA. Esto sugiere que el repunte se está ampliando, pero también que los inversores se están volviendo más perspicaces, buscando valor en un sector que se está volviendo cada vez más caro.
La pregunta clave para los inversores es si las valoraciones actuales están justificadas por las perspectivas de crecimiento a largo plazo de la IA. Si bien el potencial de la IA es innegable, la historia de las acciones tecnológicas está plagada de ejemplos de burbujas que estallaron, dejando a los inversores con pérdidas significativas. El actual repunte de los semiconductores, con sus valoraciones "ridículas" y su acción de precio parabólica, es un recordatorio de que lo que sube, también puede bajar.
Este artículo es solo para fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.