Rusia lanzó su asalto aéreo más letal sobre Ucrania en 2026, matando al menos a 18 personas e hiriendo a más de 100 con un bombardeo de 659 drones y 44 misiles que puso a prueba los límites de las tensas defensas aéreas de Kiev. El ataque se produjo tras una breve pausa por la Pascua Ortodoxa y mientras la atención diplomática de EE. UU. se centraba en el conflicto en Irán, situando a Ucrania en una posición más vulnerable.
"Esta escalada es una señal clara de la estrategia de Rusia para explotar los huecos percibidos en los suministros de defensa aérea occidentales, que están mermados por el conflicto en Oriente Medio", afirmó Elena Fischer, analista de riesgos geopolíticos en Edgen.
Los ataques, que utilizaron principalmente misiles balísticos contra la capital, Kiev, causaron daños significativos en edificios residenciales e infraestructuras portuarias críticas en Odesa. Los ataques cortaron temporalmente la electricidad en nueve regiones, aunque el ministerio de energía de Ucrania declaró que evitó las restricciones generalizadas de la red eléctrica vistas durante la campaña del invierno anterior, que involucró casi 1.000 misiles y 27.000 drones.
El ataque subraya la dependencia crítica de Ucrania de los interceptores suministrados por Occidente, particularmente los sistemas de misiles Patriot. Con los suministros ya agotados debido a la guerra en Oriente Medio, el presidente ucraniano Volodymyr Zelensky está presionando urgentemente para acelerar los envíos antes de una ofensiva rusa prevista. El resultado de esta carrera de suministros impactará directamente en la capacidad de Ucrania para proteger sus ciudades e infraestructuras económicas clave en los próximos meses.
En respuesta al renovado asalto, Ucrania ha asegurado nuevos compromisos de sus aliados. Alemania prometió 4.000 millones de dólares en apoyo de defensa aérea, mientras que España ha prometido enviar misiles Patriot adicionales. El ministro de Defensa ucraniano, Mykhailo Fedorov, enfatizó que priorizar la defensa aérea y aumentar la producción nacional de drones y misiles son ahora las máximas prioridades para la estrategia de defensa del país.
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