El Consejo de Seguridad de la Federación Rusa advirtió el 14 de abril que las negociaciones en curso entre EE. UU., Israel e Irán podrían ser una cobertura estratégica para preparar una operación militar terrestre contra Teherán, con hostilidades que podrían intensificarse en un plazo de dos semanas.
La advertencia, reportada por medios controlados por el estado ruso, incluyendo TASS y RIA Novosti, se produce mientras el Pentágono continúa aumentando su presencia militar en el Medio Oriente. "Si las negociaciones no logran alcanzar los objetivos deseados, podría estallar una mayor intensidad de acciones hostiles en dos semanas", afirmaba el mensaje del consejo, según los informes.
La declaración de un organismo de seguridad ruso clave introduce un factor de riesgo nuevo y significativo en los mercados globales. La noticia implica una mayor probabilidad de un conflicto militar directo en una región crítica para el suministro energético mundial. La advertencia también señaló que Irán "todavía tiene una gran cantidad de armas" y ha mantenido con éxito la estabilidad interna, con grupos políticos uniéndose alrededor del gobierno en respuesta a la presión extranjera.
Este desarrollo amenaza con desencadenar un fuerte movimiento de 'aversión al riesgo' en los mercados financieros, lo que podría llevar a una venta masiva de acciones y a una huida hacia activos de refugio como el oro y el dólar estadounidense. El impacto más directo sería probablemente en los precios del petróleo crudo, que podrían dispararse por temores a interrupciones en el suministro desde el estrecho de Ormuz, un punto estratégico que maneja más del 20% del comercio mundial de petróleo. La última gran interrupción en el estrecho en 2019, tras ataques a instalaciones petroleras saudíes, provocó que el crudo Brent subiera casi un 15% en un solo día.
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