Una nueva demanda colectiva alega que Roku y su socio TCL están destruyendo sus propios televisores mediante actualizaciones de software defectuosas, afectando al menos a dos líneas de productos principales.
Roku Inc. y su principal socio de hardware, TCL, se enfrentan a una demanda colectiva que alega que las empresas impulsaron actualizaciones de software defectuosas a al menos dos líneas principales de productos de televisión, dejando los dispositivos inoperativos y provocando denuncias de obsolescencia programada.
"A pesar de las persistentes quejas de los consumidores por los repetidos fallos del sistema, que a menudo dejan sus televisores completamente inoperativos, los demandados no ofrecen ningún recurso", reza la denuncia presentada en el Distrito Central de California. "Esto es incompatible con las representaciones realizadas en las garantías expresas, que prometen reparar, corregir o remediar de otro modo el defecto del software".
La demanda, interpuesta por la demandante Terri Else, nombra específicamente a los televisores Roku de las series Select y Plus, junto con los populares modelos de las series 3, 4, 5 y 6 de TCL que funcionan con el sistema operativo Roku OS. La denuncia documenta un patrón de televisores que se congelan, muestran pantallas negras o se quedan bloqueados en bucles de arranque poco después de las actualizaciones obligatorias de software, a veces solo uno o dos años después de la compra.
Esta acción legal supone una amenaza significativa para el modelo de negocio principal de Roku, que depende de la adopción generalizada de su sistema operativo. Con su sistema operativo en casi la mitad de todos los hogares con banda ancha en los Estados Unidos, o más de 90 millones de hogares, un daño reputacional significativo podría erosionar la confianza del consumidor y dirigir a los clientes hacia competidores como Fire TV de Amazon, que se enfrenta a una demanda similar.
El núcleo de la denuncia
La demanda sostiene que, si bien Roku y TCL comercializan sus productos como televisores inteligentes fiables que "siguen mejorando con el tiempo" con actualizaciones automáticas, la realidad es la contraria. En lugar de mejorar la funcionalidad, las actualizaciones supuestamente degradan y, en última instancia, destruyen el propósito principal del televisor. La denuncia recopila numerosas quejas en línea de usuarios en plataformas como Reddit, donde los propietarios han documentado estos fallos durante al menos los últimos dos años, corroborando la cronología de los hechos.
Implicaciones para los inversores
Para Roku, la demanda representa un riesgo polifacético. Las acciones de la empresa (NASDAQ: ROKU) podrían verse presionadas por la incertidumbre del litigio y los posibles daños financieros. Un portavoz de Roku declaró: "Creemos que las afirmaciones carecen de fundamento", pero el caso podría obligar a realizar cambios costosos en sus procesos de prueba y despliegue de software. Lo que es más crítico, pone en peligro la relación simbiótica con socios de hardware como TCL, su mayor cliente, si los consumidores empiezan a asociar la plataforma Roku con la falta de fiabilidad.
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