El creciente abismo entre los valores de los activos declarados por los fondos de crédito privado y sus precios en el mercado público está poniendo a prueba la fe de los inversores en este sector en auge.
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El creciente abismo entre los valores de los activos declarados por los fondos de crédito privado y sus precios en el mercado público está poniendo a prueba la fe de los inversores en este sector en auge.

Las acciones de los fondos de crédito privado cotizan con sus mayores descuentos respecto al valor liquidativo (NAV) en más de cinco años y medio, alcanzando un descuento medio del 26% a medida que los inversores se muestran más escépticos ante las valoraciones opacas y la creciente tensión en el sector.
"Las BDC (Business Development Companies) que cotizan en bolsa con una exposición material al software han visto cómo los precios de sus acciones caían considerablemente por debajo del valor liquidativo, lo que está limitando su flexibilidad financiera y el acceso a nuevo capital social", señaló Moody's Ratings en una nota.
La relación mediana entre el precio y el valor liquidativo proyectado a 12 meses para las BDC se situó en torno a 0,74 a finales de marzo, el descuento más amplio desde octubre de 2020, según datos de LSEG. Esto ha sido especialmente evidente en fondos con gran exposición al sector del software, que se enfrenta a una posible disrupción por parte de la inteligencia artificial.
Los crecientes descuentos plantean dudas sobre la fiabilidad de los NAV reportados por los fondos, que utilizan modelos internos que pueden tardar en reflejar el deterioro de las condiciones crediticias. Este escepticismo está forzando un momento de la verdad para los gestores de fondos, donde las recompras de acciones se están convirtiendo en una señal crucial de su propia convicción en sus balances.
Las preocupaciones de los inversores se centran en si los valores liquidativos, determinados por los propios fondos mediante estimaciones de valor razonable, reflejan con exactitud la salud subyacente de sus carteras de préstamos. A diferencia de los activos que cotizan en bolsa, estas valoraciones pueden tardar en ajustarse a los cambios en las condiciones crediticias, lo que alimenta las sospechas de que los NAV podrían estar sobreestimados. La presión se ve intensificada por las solicitudes de reembolso, y algunas BDC que no cotizan en bolsa, como Barings Private Credit Corp., han visto ofertas de compra significativamente sobresuscritas.
En respuesta al escepticismo del mercado, algunos de los principales actores están recurriendo a las recompras de acciones. Blue Owl Capital Corp. (OBDC), que cotiza al 78% de su NAV de cierre de año, y Blackstone Secured Lending Fund (BXSL), que cotiza al 90% del NAV, han anunciado recientemente nuevas autorisations de recompra por 300 millones de dólares y 250 millones de dólares, respectivamente. Sin embargo, la falta de actividad de recompra por parte de otros fondos, como FS KKR Capital, que cotiza a solo el 53% de su NAV, es vista como una señal de alerta por los inversores. El fondo está incluso buscando la aprobación de los accionistas para vender acciones por debajo del NAV, una medida que podría ser contenciosa.
Este artículo tiene fines meramente informativos y no constituye asesoramiento de inversión.