El fabricante sueco de vehículos eléctricos Polestar registró una pérdida neta anual récord de 2.360 millones de dólares en 2025, a pesar de que los ingresos se dispararon un 50% hasta los 3.060 millones de dólares debido a un mayor volumen de ventas.
"La empresa espera que las condiciones del mercado 'se vuelvan más difíciles, en medio de los acontecimientos geopolíticos en curso'", afirmó el CEO Michael Lohscheller.
El fabricante atribuyó 1.050 millones de dólares de la pérdida a cargos por deterioro. Si bien la pérdida anual se amplió desde los 2.050 millones de dólares en 2024, la pérdida trimestral para los tres meses finalizados el 31 de diciembre de 2025 se redujo a 799 millones de dólares, frente a los 1.180 millones del año anterior.
Los resultados contradictorios hicieron que las acciones de Polestar que cotizan en EE. UU. subieran un 1,5% en las operaciones previas a la apertura, mientras los inversores sopesaban la pérdida récord frente al sólido crecimiento de los ingresos. El informe destaca la intensa presión sobre los fabricantes de vehículos eléctricos para equilibrar la expansión y el crecimiento de las ventas con un camino claro hacia la rentabilidad en medio de vientos en contra macroeconómicos y geopolíticos.
Polestar, que salió a bolsa mediante una fusión con una SPAC en 2022, ha visto caer sus acciones un 32% en los últimos 12 meses, mientras que el S&P 500 ha ganado un 33% en el mismo periodo. La empresa, que se escindió de su matriz Volvo y cuenta principalmente con el respaldo de la china Geely Holding, ha dependido del apoyo financiero de sus patrocinadores para compensar el elevado consumo de efectivo.
Las cautelosas perspectivas del CEO se derivan de la volatilidad económica y las tensiones geopolíticas, incluidas las pasadas políticas arancelarias del presidente Donald Trump y el reciente conflicto en Irán, que han obstaculizado la expansión internacional de Polestar. La base de fabricación de la empresa en China también la expone a riesgos en la cadena de suministro.
En un desarrollo relacionado, las acciones de Autoliv, una empresa de seguridad automotriz que colabora con Polestar en un coche climáticamente neutro, saltaron un 10% tras ratificar sus previsiones anuales y presentar cifras del primer trimestre mejores de lo esperado.
La mayor pérdida, impulsada por un importante cargo por deterioro, plantea interrogantes sobre el cronograma de Polestar hacia la rentabilidad. Los inversores vigilarán de cerca la capacidad de la empresa para gestionar los costes y navegar en un mercado difícil el próximo año, siendo el próximo catalizador importante su informe de resultados del primer trimestre de 2026.
Este artículo tiene fines puramente informativos y no constituye asesoramiento de inversión.