Según un ministro del gobierno, la propuesta de un impuesto a las ganancias extraordinarias en Polonia podría costar a la refinería estatal Orlen SA unos 6.000 millones de zlotys (1.640 millones de dólares), lo que indica una creciente presión fiscal sobre las empresas energéticas que se benefician de los altos precios. Se espera que el anuncio lastre las acciones de la compañía y plantee preocupaciones sobre el riesgo regulatorio en todo el sector energético polaco.
"Actualmente se están realizando los trabajos finales sobre el impuesto a las ganancias extraordinarias... Suponemos que tal impuesto... desde la perspectiva de Orlen podría significar aproximadamente 6.000 millones de zlotys", dijo el viernes el ministro polaco de Activos del Estado, Wojciech Balczun, a Radio Zet.
El ministro declaró que el trabajo legislativo sobre el impuesto debería completarse durante el segundo trimestre. El impacto financiero estimado se basa en un tipo de cambio de 3,6553 zlotys por dólar.
La medida de Polonia no es un caso aislado y refleja consideraciones gubernamentales similares en toda Europa. En Francia, el ministro de Finanzas, Roland Lescure, dijo esta semana que en otoño podría debatirse un impuesto a las ganancias extraordinarias para empresas energéticas como TotalEnergies SE, tras la escalada de los precios de la energía. La posibilidad de una intervención directa del gobierno para captar el exceso de beneficios introduce una incertidumbre significativa para los inversores en el sector energético europeo.
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