El Pentágono está planeando un cambio histórico en su arsenal militar, proponiendo un asombroso aumento presupuestario del 23.793% para su principal grupo de trabajo de drones en el año fiscal 2027, una medida que señala un profundo giro estratégico hacia una guerra autónoma y más barata. La solicitud pide 54.000 millones de dólares para el Grupo de Trabajo Autónomo de Defensa (DAWG), frente a los apenas 226 millones del año anterior, reflejando las lecciones aprendidas en el campo de batalla de Ucrania.
"Los sistemas autónomos y no tripulados... van a formar parte de cada conflicto importante en el futuro previsible", afirmó recientemente Roger Wells, CEO del fabricante de drones y municiones merodeadoras Aevex. "Va a ser parte de la estructura de fuerzas moderna, mirando hacia adelante".
La financiación de drones es un componente clave de una solicitud masiva de presupuesto de seguridad nacional de 1,5 billones de dólares para el año fiscal 2027. Dentro de eso, la solicitud combinada de adquisiciones e I+D totaliza 756.800 millones de dólares. Se espera que el gasto total en drones y tecnología antidrones relacionada supere los 70.000 millones de dólares. Este nuevo enfoque en sistemas autónomos de bajo coste contrasta fuertemente con las plataformas tradicionales de alto coste, como el programa de aviones de combate F-35, que solicita 21.400 millones de dólares para solo 85 aviones en el mismo presupuesto.
Lo que está en juego es el futuro de la contratación militar y la estructura de la base industrial de defensa de EE. UU. El enorme aumento presupuestario está diseñado para escalar rápidamente el acceso a drones de menor coste, creando un nuevo mercado para empresas tecnológicas especializadas. Esta iniciativa se está tramitando por la vía rápida a través de un programa de mil millones de dólares llamado "Drone Dominance", que busca activamente identificar y financiar los nuevos sistemas más eficaces.
"Drone Dominance" busca un nuevo arsenal
Una parte central de la estrategia del Pentágono es el programa "Drone Dominance", que organiza una serie de concursos denominados Gauntlets para identificar y adquirir rápidamente drones de próxima generación. El primer evento, Gauntlet I, se centró en drones de ataque unidireccionales con un coste de hasta 5.000 dólares cada uno y dio como resultado contratos por valor de 150 millones de dólares para 30.000 drones.
Cabe destacar que el dron con mejor rendimiento fue el Shrike, un dron de ataque con visión en primera persona (FPV) fruto de una colaboración entre la startup británica Skycutter y la empresa ucraniana SkyFall. El dron, que utiliza un cable de fibra óptica imposible de inhibir, ha sido probado en combate en el conflicto con Rusia. El éxito de un sistema de diseño extranjero subraya la urgencia del Pentágono por adquirir tecnología puntera, independientemente de su origen. El próximo concurso, Gauntlet II, será aún mayor, con planes de gastar 300 millones de dólares en 60.000 drones para operaciones nocturnas y de largo alcance.
El mercado reacciona ante la aparición de una nueva economía de drones
El cambio tectónico en el gasto del Pentágono ya está generando un interés significativo entre los inversores. Aevex (AVEX), con sede en California, que fabrica drones y municiones merodeadoras, vio cómo sus acciones se disparaban tras su oferta pública inicial el 17 de abril. La empresa fijó el precio de sus acciones en 20 dólares, pero cerraron a 33,95 dólares en su primer día, lo que otorgó a la compañía un valor de mercado de aproximadamente 3.700 millones de dólares sobre unas ventas proyectadas para 2025 de 430 millones.
Este sólido debut bursátil de Aevex es un indicador claro del apetito de los inversores por las empresas preparadas para beneficiarse del próximo aumento del gasto en defensa en sistemas autónomos. Se espera que la masiva afluencia de capital gubernamental a través de programas como Gauntlet impulse una nueva generación de empresas de tecnología de defensa, remodelando potencialmente el panorama competitivo de todo el sector.
Este artículo tiene fines puramente informativos y no constituye asesoramiento de inversión.