Oppenheimer recortó su precio objetivo para Microsoft Corp. (MSFT) de 630 a 515 dólares, reflejando la ansiedad de los inversores por los costes de sus ambiciones en inteligencia artificial, a pesar de mantener una calificación de 'Outperform' para la acción.
"Es poco probable que las preocupaciones de los inversores sobre la disrupción de la IA en la franquicia M365, el crecimiento futuro de los gastos de capital, las crecientes presiones competitivas y la percepción de que la dirección está tratando de ponerse al día en el mercado de la IA se resuelvan tras la actualización de los resultados del tercer trimestre fiscal", afirmó Oppenheimer en una nota el lunes.
La reducción del 18% en el precio objetivo se produce mientras las acciones de Microsoft han caído aproximadamente un 15% en lo que va de año. La acción, que actualmente cotiza a 424,62 dólares, sufrió una pérdida de 357.000 millones de dólares en valor de mercado tras su último informe de resultados, a pesar de superar las expectativas de ingresos y beneficios.
La rebaja destaca el creciente debate en Wall Street sobre el camino a seguir por Microsoft. Lo que está en juego es si el gasto masivo de la empresa en infraestructura de IA, que se prevé supere los 100.000 millones de dólares en el año fiscal 2026, generará un retorno de la inversión lo suficientemente rápido como para satisfacer a los accionistas.
El argumento bajista: Una apuesta de 100.000 millones de dólares
Los bajistas señalan varios riesgos que pesan sobre la acción. Los gastos de capital crecen más rápido que los ingresos, lo que podría comprimir el flujo de caja libre. La adopción del producto estrella de IA de Microsoft, Copilot, ha sido más lenta de lo previsto, alcanzando solo 15 millones de asientos de pago, o el 3,3% de la base de 450 millones de usuarios comerciales, hasta enero. Esto ha provocado dudas sobre el retorno de la inversión del producto para los clientes corporativos.
Además, la empresa ha tomado medidas para controlar los costes, como ofrecer paquetes de jubilación voluntaria y congelar la contratación en algunas unidades de la nube, lo que podría indicar preocupaciones internas sobre el ritmo de gasto.
El argumento alcista: Una oportunidad generacional
Los alcistas, que incluyen a la mayoría de los analistas que cubren la acción, ven el reciente retroceso como una oportunidad de compra generacional. Destacan los sólidos fundamentos de Microsoft, que incluyen una cartera de pedidos contratados de 625.000 millones de dólares y márgenes operativos cercanos al 47%. Los analistas de Wedbush y Morgan Stanley tienen precios objetivo de 625 y 650 dólares, respectivamente, argumentando que Wall Street está subestimando las perspectivas de crecimiento a largo plazo de la nube Azure y la monetización de la IA.
Incluso con la reducción, el objetivo de 515 dólares de Oppenheimer sugiere un potencial alcista del 21,3% respecto al precio de cierre del lunes. La firma espera un impulso en las reservas en la segunda mitad de 2026 a medida que entre en funcionamiento más capacidad de centros de datos.
La rebaja de Oppenheimer resume la incertidumbre actual que rodea a Microsoft. Si bien el potencial a largo plazo de la IA es indiscutible, los costes a corto plazo están poniendo a prueba la paciencia de los inversores. Todas las miradas estarán puestas en los resultados del tercer trimestre fiscal de Microsoft el miércoles, en busca de señales de que su apuesta masiva por la IA está empezando a dar sus frutos.
Este artículo tiene únicamente fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.