Según se informa, OpenAI aspira a una valoración de 1 billón de dólares para una salida a bolsa a finales de 2026, impulsada por 900 millones de usuarios semanales y 2.000 millones de dólares en ingresos mensuales.
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Según se informa, OpenAI aspira a una valoración de 1 billón de dólares para una salida a bolsa a finales de 2026, impulsada por 900 millones de usuarios semanales y 2.000 millones de dólares en ingresos mensuales.

OpenAI, la empresa detrás de ChatGPT, estaría explorando una oferta pública inicial (IPO) a finales de 2026 que podría valorar a la compañía en 1 billón de dólares, una cifra que eclipsaría la mayoría de las salidas a bolsa tecnológicas históricas y establecería un nuevo punto de referencia para la industria de la inteligencia artificial. La posible oferta sigue a un período de crecimiento explosivo, con la empresa atendiendo ahora a 900 millones de usuarios activos semanales y generando aproximadamente 2.000 millones de dólares en ingresos mensuales, según informes recientes.
"El crecimiento está impulsado en gran medida por la adopción empresarial y el uso de la API, pero las suscripciones regulares a ChatGPT también influyen en la cifra mensual", afirmó OpenAI en un comunicado detallando su desempeño financiero. La compañía confirmó que cerró su última ronda de financiación de 122.000 millones de dólares, respaldada por importantes actores tecnológicos como Microsoft, Amazon y Nvidia, para desarrollar su extensa infraestructura de centros de datos.
La última ronda de financiación privada de la empresa con sede en San Francisco la valoró en 852.000 millones de dólares, con inversores inyectando capital en el líder de la IA a pesar de sus altos costes operativos. OpenAI ha dicho a los inversores que proyecta que los ingresos anuales alcancen los 280.000 millones de dólares para 2030, un aumento drástico respecto a los 13.100 millones de dólares en ventas del año pasado. Las demandas de infraestructura de la firma son masivas, con planes de gastar 600.000 millones de dólares en recursos de computación totales para 2030, un gasto necesario para alimentar sus modelos para su masiva base de usuarios.
Una tabla de capitalización filtrada revela la magnitud de los retornos para los inversores de etapas tempranas y tardías. Microsoft se posiciona como el ganador financiero más significativo, con su inversión de 13.000 millones de dólares que ahora representa una participación del 26,79% valorada en unos 228.300 millones de dólares, un retorno de 18 veces. El compromiso de 64.600 millones de dólares de SoftBank le otorga una participación del 11,66% valorada en casi 100.000 millones de dólares. En una estructura de gobierno muy inusual, el CEO Sam Altman no posee acciones directas en la empresa que dirige.
OpenAI no está sola en sus ambiciones en el mercado público. Su rival Anthropic, desarrollador del modelo de IA Claude, estaría considerando una IPO ya en octubre de este año, buscando recaudar 60.000 millones de dólares. Aunque la base de usuarios de Anthropic es más pequeña, ha ganado tracción en el mercado empresarial y ha atraído inversiones de gigantes tecnológicos como Nvidia y Amazon, que están apostando por múltiples opciones en la carrera de la IA para impulsar la demanda de su propia infraestructura de nube y chips.
La intensa competencia se extiende a los enormes recursos energéticos necesarios para entrenar y ejecutar estos grandes modelos de lenguaje. Una sola consulta a ChatGPT utiliza un estimado de 18,9 vatios-hora de electricidad, más de 60 veces más que una búsqueda convencional en Google. Los analistas de BestBrokers estiman los costes anuales de electricidad de OpenAI en más de 3.000 millones de dólares, una cifra que resalta la naturaleza intensiva en capital de la industria de la IA.
Para los inversores, la tabla de capitalización reconstruida confirma que, si bien las firmas de capital riesgo tempranas como Khosla Ventures y Sound Ventures han visto múltiplos extraordinarios de 30x a 43x, los mayores retornos denominados en dólares se concentran entre los inversores de etapa tardía a gran escala como Microsoft y SoftBank. La próxima IPO, ya sea que llegue en 2026 o 2027, será el evento de liquidez que convierta estas masivas ganancias en papel en retornos realizados y servirá como una prueba importante para el apetito del mercado público por las empresas de IA con alto crecimiento e igualmente altas tasas de consumo de efectivo (burn rate).
Este artículo tiene fines informativos únicamente y no constituye asesoramiento de inversión.