Los precios del crudo Brent subieron más de un 3% el miércoles, situándose de nuevo por encima de los 85 dólares el barril después de que el último discurso del expresidente Donald Trump decepcionara a los inversores que se habían posicionado ante una posible desescalada del conflicto en Oriente Medio.
"El mercado había descontado una mínima esperanza de alto el fuego, y eso se eliminó rápidamente", afirmó un analista geopolítico de Eurasia Group. "Sin una vía de salida clara, la prima de riesgo en el petróleo vuelve a entrar en juego, y lo estamos viendo en tiempo real".
El contrato de Brent para el mes más próximo subió 2,58 dólares, o un 3,1%, para cerrar en 85,42 dólares por barril, su cierre más alto en más de una semana. El crudo West Texas Intermediate (WTI) le siguió, subiendo 2,45 dólares, o un 3,0%, para terminar la sesión en 82,17 dólares por barril. El movimiento repercutió en otros mercados: el sector energético del S&P 500 cerró con una subida del 1,2%, mientras que el índice general cayó un 0,4%.
El núcleo de la ansiedad del mercado reside en la posibilidad de que el conflicto interrumpa el suministro de petróleo de Oriente Medio, una región responsable de más de una cuarta parte de la producción mundial. Aunque la producción actual no se ha visto afectada directamente, la falta de una vía diplomática significa que el riesgo de un conflicto más amplio que podría impactar a los principales productores o rutas de tránsito sigue siendo elevado. Es probable que esta incertidumbre mantenga un suelo bajo los precios del petróleo y podría provocar una mayor volatilidad en las próximas semanas, con la próxima reunión de la OPEP+ sobre cuotas de producción programada para principios de junio.
Este artículo tiene fines puramente informativos y no constituye asesoramiento de inversión.