La huida hacia activos refugio está ganando impulso a medida que se intensifican las tensiones geopolíticas entre Estados Unidos e Irán, presionando a las monedas sensibles al riesgo como el dólar neozelandés.
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La huida hacia activos refugio está ganando impulso a medida que se intensifican las tensiones geopolíticas entre Estados Unidos e Irán, presionando a las monedas sensibles al riesgo como el dólar neozelandés.

El dólar neozelandés se debilitó frente a su par estadounidense, con el par NZD/USD cayendo hacia el nivel de 0,5850 a medida que las crecientes tensiones entre Estados Unidos e Irán impulsaron una huida hacia la seguridad entre los inversores. El movimiento pone de relieve la sensibilidad del mercado al riesgo geopolítico en Oriente Medio, fortaleciendo al dólar estadounidense como activo refugio.
"El riesgo geopolítico es el principal impulsor de la fortaleza del dólar estadounidense en este momento", afirmó un estratega de divisas de un importante banco. "Cualquier escalada en Oriente Medio suele provocar un movimiento de salida de las divisas correlacionadas con el riesgo, como el kiwi, hacia el dólar, y esa es precisamente la dinámica que estamos observando".
El sentimiento de aversión al riesgo fue claro en todas las clases de activos. El par NZD/USD cayó aproximadamente un 0,8% en las primeras operaciones, tocando un mínimo cerca de 0,5850. Esto fue acompañado por una subida del 0,5% en el Índice del Dólar Estadounidense (DXY) por encima de 106,00. En otros lugares, la demanda de refugios seguros impulsó los precios del oro un 1,2% hasta superar los 2.300 dólares la onza, mientras que los precios del petróleo experimentaron una demanda significativa, con las subidas de los futuros del crudo Brent.
La principal preocupación para la economía mundial es la posibilidad de que una escalada interrumpa las cadenas de suministro de energía vitales, lo que podría avivar las presiones inflacionarias y obstaculizar el crecimiento económico. El aumento del riesgo geopolítico suele provocar una mayor volatilidad en los mercados. El último estallido significativo en la región vio caer a las monedas sensibles al riesgo en una magnitud similar durante un período de varios días. Una escalada podría conducir a una caída más pronunciada de la renta variable mundial y a un mayor repunte del dólar y del oro. Para el dólar neozelandés, un periodo sostenido de elevado riesgo y aumento de los precios de la energía probablemente mantendría a la moneda bajo una importante presión a la baja.
Este artículo tiene únicamente fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.