Las acciones asiáticas subieron el viernes, lideradas por el Nikkei de Japón, ya que la caída del precio del petróleo y la histórica OPI de $75.000 millones de SpaceX impulsaron el apetito por el riesgo en la región.
Las acciones asiáticas subieron el viernes, lideradas por el Nikkei de Japón, ya que la caída del precio del petróleo y la histórica OPI de $75.000 millones de SpaceX impulsaron el apetito por el riesgo en la región.
El repunte se apoyó en dos catalizadores distintos: el progreso diplomático en Oriente Medio que podría enfriar los costos energéticos, y la fijación de precio de la mayor oferta pública inicial en la historia de Estados Unidos, según participantes del mercado que siguen los movimientos.
SpaceX colocó 555,6 millones de acciones a $135 cada una, recaudando $75.000 millones y valorando la empresa de cohetes y satélites de Elon Musk en $1,77 billones. La OPI supera la oferta de $25.600 millones de Saudi Aramco en 2019 y comenzará a cotizar en el Nasdaq el viernes bajo el ticker SPCX. Musk retendrá el 82% del control de voto tras la oferta.
Los dos catalizadores —la caída del precio del petróleo que reduce la presión inflacionaria y el debut de SpaceX que señala un renovado apetito por grandes ofertas de acciones— podrían respaldar nuevas ganancias en los mercados asiáticos, mientras los operadores observan un posible efecto contagio en los futuros estadounidenses más tarde el viernes.
La caída del petróleo y el impulso de la OPI impulsan las ganancias regionales
La caída del precio del crudo siguió a los esfuerzos diplomáticos para desescalar las tensiones en Oriente Medio, y los inversores apuestan a que una resolución podría aliviar uno de los principales impulsores de la inflación global. Los menores costos energéticos benefician a los importadores asiáticos, incluido Japón, que depende en gran medida del petróleo extranjero para sus necesidades energéticas.
La OPI de SpaceX marca un hito para los mercados de capitales globales. La valoración de $1,77 billones de la compañía la convierte en la séptima empresa estadounidense cotizada más valiosa, por delante de Meta Platforms y Tesla. Goldman Sachs, Morgan Stanley, BofA Securities, Citigroup y JPMorgan actuaron como gestores conjuntos de la oferta.
El mejor desempeño del Nikkei refleja la sensibilidad de Japón tanto a los precios del petróleo como al apetito por el riesgo global. Un descenso sostenido del crudo mejoraría los términos de intercambio para la tercera economía más grande del mundo, mientras que el exitoso precio de la OPI de SpaceX indica que la demanda de los inversores por grandes ofertas de acciones sigue siendo sólida a pesar de las elevadas valoraciones.
Este artículo tiene fines meramente informativos y no constituye asesoramiento de inversión.