La empresa de Hong Kong New World Development está negociando el pago de una tarifa de rescisión para poner fin a su obligación de arrendamiento a largo plazo de 9.000 millones de dólares para el proyecto comercial y de ocio 11 Skies, una medida que pone de manifiesto la asfixia financiera de la promotora en medio de una crisis inmobiliaria generalizada.
Un representante de la Autoridad Aeroportuaria afirmó que ha mantenido una comunicación estrecha con New World con respecto a 11 Skies, y añadió que el proyecto tiene previsto centrarse más en el ocio y la restauración.
El acuerdo actual de la promotora exige pagos anuales de alquiler de al menos 1.800 millones de dólares de Hong Kong (230 millones de dólares estadounidenses) desde 2028 hasta 2066, un compromiso total valorado en unos 9.000 millones de dólares, según datos de UBS Group. Es poco probable que el pago de salida propuesto sea en efectivo y podría consistir en parcelas de tierra u otros activos.
La rescisión se considera un paso fundamental para que New World alivie su falta de liquidez, especialmente después de que fracasara un acuerdo propuesto de 4.000 millones de dólares con Blackstone. Las negociaciones siembran dudas sobre el futuro de lo que en su día se presentó como el mayor centro de compras y ocio de Hong Kong, que ahora permanece en gran parte vacío.
Las conversaciones son el último capítulo de la saga del proyecto 11 Skies, que se ha convertido en un obstáculo importante para la promotora controlada por la familia Cheng. Según se informa, hay varias opciones de pago sobre la mesa, entre ellas que la Autoridad Aeroportuaria se haga cargo de terrenos propiedad de New World, la adquisición de una participación en la promotora o que New World preste servicios gratuitos.
Al parecer, la Autoridad Aeroportuaria busca ahora nuevos socios entre las principales promotoras de Hong Kong y operadores de ocio mundiales para gestionar el centro comercial tras la posible salida de New World. La apertura del proyecto ya se ha retrasado, y la autoridad estudia ahora un lanzamiento gradual a partir de 2028, un retraso respecto al objetivo anterior de mediados de 2026.
Si bien la rescisión del contrato de arrendamiento podría ayudar a restaurar la confianza de los inversores en New World al eliminar un gran pasivo futuro, el coste de la tarifa de rescisión podría aumentar sus presiones financieras inmediatas. La empresa también busca vender otros activos, incluidos los hoteles Grand Hyatt y Rosewood en Hong Kong, según informes anteriores.
Este artículo tiene fines meramente informativos y no constituye asesoramiento de inversión.