El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, ha nombrado a Todd Blanche, el fiscal general adjunto que redactó un memorando que reducía la aplicación de la ley en el sector de las criptomonedas, como el máximo fiscal interino de la nación tras destituir el jueves a la fiscal general Pam Bondi.
"Todd Blanche es un hombre de integridad impecable y hará cumplir estrictamente el estado de derecho", dijo el presidente Trump en una publicación en su plataforma Truth Social. El movimiento coloca a una figura con un historial documentado de indulgencia hacia el sector cripto al frente del Departamento de Justicia.
El nombramiento sigue a la polémica gestión de Blanche como fiscal general adjunto, donde desmanteló el Equipo Nacional de Ejecución de Criptomonedas (NCET) formado bajo la administración Biden. También firmó un memorando de cuatro páginas que ordenaba a los fiscales federales evitar presentar casos basados en simples violaciones regulatorias, un movimiento que llevó directamente al Distrito Sur de Nueva York a retirar un cargo contra el desarrollador de Tornado Cash, Roman Storm.
Un informe de ProPublica reveló que Blanche poseía entre 159.000 y 485.000 dólares en diversas criptomonedas cuando firmó el memorando de ejecución. Según su declaración ética de 2025, sus tenencias incluían Bitcoin, Ethereum y Solana, entre otras. Esta propiedad parece violar las normas éticas federales y su propia promesa de desinvertir en activos cripto antes de trabajar en asuntos de política relacionados.
Una nueva era para la regulación de las criptomonedas
El ascenso de Blanche a fiscal general interino señala un cambio significativo en el enfoque del gobierno de los EE. UU. hacia los activos digitales. El movimiento es visto ampliamente como un catalizador alcista para la industria, que ha enfrentado un intenso escrutinio y una serie de persecuciones de alto perfil en los últimos años. Con el autor del memorando pro-cripto del DOJ ahora liderando el departamento, los participantes del mercado anticipan una fuerte disminución en las acciones de ejecución.
Este cambio de liderazgo podría reducir drásticamente los riesgos legales y regulatorios para los intercambios de criptomonedas, los emisores de tokens y los protocolos de finanzas descentralizadas que operan en los Estados Unidos. La nueva postura puede fomentar una mayor innovación e inversión en el mercado cripto nacional, que había visto cómo algunos proyectos se trasladaban al extranjero debido a la incertidumbre regulatoria. La próxima fecha clave a seguir serán las audiencias de confirmación del Senado para un fiscal general permanente, que indicarán si este cambio de política es temporal o si está destinado a convertirse en una característica a más largo plazo del entorno regulatorio de los EE. UU.
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