La división de café de Nestlé se prepara para entrar en el mercado del matcha, un giro estratégico impulsado por la volatilidad del precio del grano de café y la necesidad de atraer a consumidores más jóvenes.
La división de café de Nestlé está explorando una incursión en productos de matcha, según informó la compañía al Wall Street Journal, en un momento en que la volatilidad del precio del grano de café y el cambio en las preferencias de los consumidores llevan al mayor fabricante de alimentos del mundo a diversificar su cartera de bebidas más allá del café tradicional.
La medida se produce cuando los precios del café han experimentado fuertes oscilaciones en los últimos años, lo que ha generado presión sobre los márgenes de tostadores y empresas de bienes envasados. Nestlé, propietaria de marcas como Nescafé, Nespresso y productos bajo licencia de Starbucks, es el mayor comprador de café del mundo. La división de café de la compañía generó alrededor de 26.000 millones de francos suizos (29.000 millones de dólares) en ingresos en 2025, lo que representa aproximadamente una cuarta parte de las ventas totales del grupo Nestlé, de 94.500 millones de francos, según consta en los informes corporativos. El café sigue siendo la materia prima más importante para Nestlé, y cualquier aumento sostenido de su precio afecta directamente la rentabilidad de la división.
El matcha se ha convertido en uno de los segmentos de más rápido crecimiento en el mercado mundial del té, con una demanda concentrada en América del Norte, Europa y partes de Asia. Los consumidores más jóvenes —en particular los de entre 18 y 34 años— han impulsado gran parte de ese crecimiento, atraídos por la asociación del matcha con el bienestar y la energía natural. La expansión de esta categoría ha despertado el interés de grandes empresas de alimentación y bebidas que buscan aprovechar la tendencia, con el matcha presente en productos que van desde lattes hasta barritas de snack y helados.
Para Nestlé, la apuesta por el matcha representa una cobertura frente al ciclo de materias primas del café. El crecimiento interno de la compañía —un indicador clave seguido por los inversores— ha estado bajo presión, y la empresa necesita mostrar una recuperación del volumen en sus resultados del segundo trimestre de 2026, según Seeking Alpha. Nestlé cotiza a aproximadamente 18,6 veces las ganancias futuras, un descuento respecto al sector más amplio de bienes de consumo básico, lo que refleja la cautela de los inversores sobre la trayectoria de crecimiento de la compañía en medio de una competencia cada vez mayor por parte de las marcas blancas.
La estrategia también se alinea con la apuesta más amplia de Nestlé por las etiquetas limpias. La compañía anunció esta semana que eliminará los colorantes artificiales de todos sus productos en todo el mundo para finales de 2026, siguiendo una medida similar ya adoptada en Estados Unidos. "A los consumidores no les gustan los ingredientes artificiales", declaró Stefan Palzer, director de tecnología de Nestlé, a Reuters. "Quieren recetas más simples". El color verde natural del matcha y sus beneficios percibidos para la salud encajan con esa narrativa, lo que podría permitir a Nestlé comercializar el producto como una alternativa de etiqueta limpia tanto al café como a las bebidas con colorantes artificiales.
Nestlé se enfrenta a la competencia de marcas consolidadas de matcha, así como de cadenas de café que han añadido lattes de matcha a sus menús. Starbucks, socio de licencias de Nestlé a través de un acuerdo de 7.150 millones de dólares alcanzado en 2018, ya ofrece bebidas a base de matcha a nivel mundial. La red de distribución de Nestlé, presente en más de 180 países, le otorga una ventaja estructural frente a competidores más pequeños, aunque la compañía necesitará invertir en capacidades de cadena de suministro para un producto que proviene principalmente de Japón.
La exploración del matcha se encuentra en una fase temprana y Nestlé no ha revelado plazos concretos para los productos ni los montos de inversión. Se espera que la compañía ofrezca más detalles durante su jornada con inversores a finales de este año. Si tiene éxito, la medida podría abrir una nueva fuente de ingresos para la división de café de Nestlé, al tiempo que reduce su exposición a los ciclos de precios del café —un doble beneficio que podría respaldar la expansión de los márgenes a medio plazo. Para los inversores, la cuestión clave es si el matcha puede ir más allá de una categoría de nicho para contribuir de forma significativa a los ingresos de Nestlé.
Este artículo tiene fines meramente informativos y no constituye asesoramiento de inversión.