Según se informa, Elon Musk está aprovechando la muy esperada salida a bolsa de SpaceX para impulsar el negocio de su empresa de inteligencia artificial, xAI, creando un nuevo y polémico precedente.
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Según se informa, Elon Musk está aprovechando la muy esperada salida a bolsa de SpaceX para impulsar el negocio de su empresa de inteligencia artificial, xAI, creando un nuevo y polémico precedente.

Elon Musk está exigiendo a los bancos y otros asesores que trabajan en la planeada oferta pública inicial (IPO) de SpaceX que compren suscripciones a Grok, su chatbot de inteligencia artificial, según un informe del New York Times. La medida entrelaza dos de las empresas más valiosas de Musk e introduce una condición poco convencional para las firmas de Wall Street que compiten por un papel en lo que podría ser una de las mayores salidas a bolsa de la historia.
"El requisito fue comunicado a las instituciones financieras y asesores que trabajan en la IPO planeada", informó el New York Times el 3 de abril de 2026, citando a personas familiarizadas con el asunto. No se reveló el costo ni la cantidad de suscripciones requeridas. Este desarrollo añade una nueva capa de complejidad a los preparativos de la IPO, que ya han visto cambios en el sindicato potencial.
Según se informa, SpaceX tiene como objetivo una salida a bolsa en junio que podría recaudar hasta 75.000 millones de dólares con una valoración de 1,75 billones de dólares, superando el récord de Saudi Aramco de 2019. Morgan Stanley es el suscriptor principal de la oferta. Esto sigue a informes anteriores de que las firmas de corretaje Robinhood y SoFi podrían ser excluidas de la parte minorista de la venta, con E*TRADE de Morgan Stanley ahora favorecida para liderar ese segmento. Las acciones de HOOD cayeron casi un 2% ante la noticia, extendiendo su caída de cinco días a más del 8%.
Esta acción podría crear una fricción significativa entre las empresas de Musk y los bancos de inversión que compiten por una parte de las lucrativas comisiones de la IPO. También podría atraer el escrutinio regulatorio con respecto a las prácticas anticompetitivas de "vinculación", donde un vendedor exige que un comprador adquiera un segundo producto distinto como condición para comprar el primero. La medida sienta un precedente polémico sobre cómo los fundadores con un ecosistema diverso de empresas pueden apalancar un activo para beneficiar a otro, afectando potencialmente los términos finales y los participantes de la oferta de SpaceX.
Este artículo es solo para fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.