El presidente de Fox Corp., Rupert Murdoch, está presionando personalmente al expresidente Donald Trump, argumentando a favor de una intervención política para frenar la lucrativa y agresiva expansión de la National Football League en el streaming.
El fundador de Fox Corp., Rupert Murdoch, está presionando a Donald Trump para proteger a las emisoras tradicionales del agresivo avance de la National Football League (NFL) en el streaming, un movimiento que amenaza con trastocar miles de millones de dólares en derechos de medios. La apelación de alto nivel ocurrió durante una cena en la Casa Blanca en febrero, donde Murdoch advirtió que la estrategia de la NFL podría diezmar la televisión abierta, según una persona familiarizada con el asunto.
"Si los servicios de streaming obtuvieran los derechos de más partidos, acabarían con las redes de radiodifusión", dijo Murdoch a Trump, según la persona. La conversación pone de relieve una brecha creciente entre la NFL y sus socios mediáticos de larga data, enfrentando a las emisoras tradicionales contra gigantes tecnológicos con grandes recursos como Amazon.com Inc. y YouTube de Google.
El conflicto surge del deseo de la NFL de renegociar los acuerdos de medios existentes para capturar más ingresos de las plataformas de streaming. Fox, el más pequeño de los cuatro principales socios de transmisión de la liga, teme que se le supere en las ofertas, perdiendo potencialmente toda su franquicia de fútbol de los domingos. La NFL ya ha otorgado un rentable paquete de "Thursday Night Football" a Prime Video de Amazon por unos 1.000 millones de dólares anuales, según se informa, y un paquete de "Sunday Ticket" a YouTube TV por aproximadamente 2.000 millones de dólares al año.
Lo que está en juego es el futuro de la propiedad más valiosa de la televisión estadounidense. Una intervención regulatoria que favorezca a las emisoras podría remodelar el panorama de los medios, alterando potencialmente el valor de las acciones de compañías como Fox, Paramount Global y Comcast, mientras crea barreras significativas para los gigantes tecnológicos que expanden su presencia en los deportes en vivo.
La apuesta de la NFL por el streaming
La estrategia de la NFL es una respuesta directa al cambio en los hábitos de los espectadores, ya que las audiencias migran cada vez más del cable tradicional a los servicios de streaming. La liga está aprovechando su popularidad inigualable para crear guerras de ofertas, asegurando tarifas masivas por derechos tanto de actores tradicionales como digitales. El comisionado Roger Goodell ha defendido la estrategia, rechazando las afirmaciones de que poner más partidos exclusivamente en plataformas de streaming sea perjudicial para el consumidor.
El último movimiento de la liga incluye un partido de la temporada regular de 2026 en Australia, que será transmitido globalmente por Netflix Inc., marcando la primera gran incursión del servicio de streaming en los partidos de la NFL en vivo. Esto sigue a la transmisión exclusiva de la liga de un partido de playoffs de comodines en el servicio Peacock de NBCUniversal, que atrajo a una audiencia masiva de streaming pero también críticas de los fans acostumbrados al acceso gratuito por aire.
Un "Hail Mary" regulatorio
La apelación directa de Murdoch a Trump representa un "Hail Mary" (un pase desesperado de último minuto) para las emisoras, un intento de usar la influencia política para proteger su territorio. El esfuerzo de cabildeo busca enmarcar el tema como la preservación del acceso gratuito para el público al deporte más popular de Estados Unidos, un argumento con potencial atractivo populista. Esto podría invitar al escrutinio de la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) o incluso del Departamento de Justicia (DOJ) por motivos antimonopolio.
El impacto potencial es significativo. Si el gobierno tomara medidas para favorecer a las emisoras, podría asegurar su acceso a los lucrativos partidos de la NFL, reforzando su panorama financiero. Por el contrario, representaría un gran revés para Amazon, Google y Apple Inc., que colectivamente han invertido miles de millones para hacer de los deportes en vivo la piedra angular de sus servicios de suscripción. El resultado de este choque entre los viejos y nuevos medios probablemente determinará quién transmitirá el deporte nacional de Estados Unidos durante las próximas décadas.
Este artículo es solo para fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.