Mizuho Securities generó una marcada divergencia en el sector de los semiconductores el viernes, elevando la calificación de Texas Instruments ante la creciente demanda de IA, mientras rebajaba la de NXP Semiconductors debido a su exposición a un mercado automotriz debilitado.
"El mercado de centros de datos de IA representó alrededor del 10% de los ingresos de Texas Instruments en 2025", señaló Mizuho, estimando que esta cifra "podría duplicarse para 2028 o 2029".
La firma elevó a Texas Instruments (TXN) de "Infraponderar" a "Neutral", aumentando su precio objetivo de 160 $ a 215 $. Por el contrario, emitió una inusual doble rebaja para NXP Semiconductors (NXPI) de "Sobreponderar" a "Infraponderar", recortando su objetivo de 225 $ a 188 $.
La división de calificaciones subraya un mercado de semiconductores de dos velocidades, recompensando a las empresas expuestas al despliegue de infraestructura de IA mientras penaliza a aquellas vinculadas a industrias cíclicas como la automotriz, donde Mizuho proyecta una caída del 2% en la producción de vehículos ligeros para 2026.
La mejora de Texas Instruments se basa en el crecimiento explosivo de los centros de datos de IA. Estas instalaciones requieren una cantidad significativa de chips de potencia analógicos para ejecutar los nuevos procesadores de alto rendimiento de diseñadores como Nvidia. Esta tendencia ha ayudado a que las acciones de TXN suban un 29% en 2026 tras un difícil 2025.
En contraste, las perspectivas de NXP se ven empañadas por su fuerte dependencia del sector automotriz, que representa entre el 55% y el 60% de sus ingresos. El mercado automotriz ha estado flojo en 2026, con inventarios de automóviles elevados y vientos en contra macroeconómicos que amenazan los volúmenes de producción.
El caso alcista para los chips relacionados con la IA se vio reforzado por los recientes pronósticos sólidos de referentes clave de la industria. Tanto TSMC, el mayor fabricante de chips por contrato del mundo, como ASML, el principal proveedor de equipos de fabricación de chips, elevaron recientemente sus previsiones anuales, citando una demanda implacable de hardware de IA que mantiene la fabricación avanzada a plena capacidad.
Las calificaciones divergentes sugieren que los inversores podrían favorecer cada vez más a los fabricantes de chips con exposición directa al tema de la IA y los centros de datos sobre aquellos con vínculos tradicionales con el sector automotriz e industrial. Los operadores estarán atentos al próximo informe de resultados de NXP para buscar señales de absorción de inventario en el canal automotriz.
Este artículo tiene fines informativos únicamente y no constituye asesoramiento de inversión.