Dos empresas de cannabis de Misuri han presentado una demanda colectiva contra Good Day Farm, el mayor operador de dispensarios del estado, alegando que ha formado un "cártel" ilegal para suprimir la competencia y manipular el mercado mayorista. La demanda afirma que el plan ha deprimido los precios al por mayor en más del 20%.
"El Cártel de GDF está suprimiendo la competencia en el mercado de cannabis al por mayor y enriqueciéndose con beneficios ilegales a través de una conspiración empresarial inconstitucional y clandestina", dijo Bob Hoffman, abogado de los demandantes, en un comunicado de prensa. "Presentamos esta demanda para restaurar el mercado justo y competitivo por el que votaron los ciudadanos de Misuri".
La demanda, presentada en el Tribunal de Circuito del Condado de Jackson, alega que Good Day Farm y sus empresas asociadas controlan al menos 61 dispensarios, casi un tercio de los 224 aprobados para operar en Misuri. Este nivel de control viola la Constitución de Misuri, que limita a cualquier entidad individual a poseer no más del 10% de las licencias de dispensarios. Los demandantes, CPC of Missouri Smithville, LLC y GF Saint Mary LLC, son cultivadores y fabricantes que afirman haber sido perjudicados por las prácticas anticompetitivas.
Un portavoz de Good Day Farm calificó las afirmaciones de "infundadas y sin mérito", declarando que la empresa "opera en pleno cumplimiento de todas las leyes y regulaciones estatales de Misuri aplicables". La empresa se comprometió a "defender vigorosamente ese historial" y a no distraerse de su misión de servir a pacientes y clientes.
Detalles de las alegaciones de prácticas monopólicas
La demanda acusa al supuesto cártel de una conspiración horizontal de fijación de precios. Afirma que el grupo, que opera bajo cinco nombres de marca que incluyen Good Day Farm, CODES, Greenlight, Fresh Karma y 3Fifteen Primo, se colude para comprar cannabis a mayoristas independientes a precios artificialmente bajos.
Además, la demanda alega que el cártel obliga a los mayoristas independientes que también operan dispensarios a comprar los productos del cártel como condición para colocar sus propios productos en los estantes de los dispensarios del cártel. También acusa al grupo de boicotear a los mayoristas que se niegan a cumplir con sus exigencias. Los demandantes buscan una declaración judicial de que las prácticas comerciales son ilegales bajo la ley antimonopolio de Misuri, una orden judicial para prohibir la estructura empresarial actual y daños monetarios. La demanda enumera 93 empresas como posibles miembros de la clase que podrían unirse al caso.
La acción legal destaca la consolidación en curso y las luchas competitivas dentro del mercado de cannabis de Misuri tras la legalización del uso recreativo en 2022. El resultado del caso podría tener implicaciones significativas para la estructura del mercado y la viabilidad de los operadores independientes más pequeños. Los inversores y participantes de la industria seguirán de cerca los procedimientos judiciales ante cualquier fallo que pudiera remodelar el panorama competitivo.
Este artículo es solo para fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.