(P1) Un mortífero ataque aéreo israelí en el Líbano que mató e hirió a cientos de personas el 8 de abril está provocando ondas de choque en los mercados mundiales, amenazando con elevar los precios del petróleo por encima de los 100 dólares por barril por primera vez este año.
(P2) "Israel está ignorando flagrantemente todos los esfuerzos para desescalar la situación y mantener la estabilidad", dijo el presidente libanés Joseph Aoun, condenando la continua escalada de ataques.
(P3) El ataque provocó una huida inmediata hacia la seguridad, y se espera que los futuros del crudo Brent, el referente internacional del petróleo, suban bruscamente. El oro, un activo refugio tradicional, también está en posición de repuntar mientras los inversores se deshacen de activos de mayor riesgo como las acciones. El dólar estadounidense también se está fortaleciendo frente a una cesta de las principales divisas.
(P4) La escalada marca un punto de inflexión significativo en el conflicto de Oriente Medio, amenazando directamente la estabilidad regional. El riesgo clave para los mercados es una interrupción de los suministros de petróleo que pasan por el Estrecho de Ormuz, un punto de estrangulamiento crítico que gestiona más del 20% del consumo mundial de petróleo.
Los mercados se preparan para la ampliación del conflicto
Los ataques aéreos, que según confirmó el ministro de Salud libanés, Lakan Nasereddine, resultaron en cientos de víctimas, son la escalada más significativa en la región en la memoria reciente. Los medios libaneses informaron del colapso de varios edificios, atrapando a muchas víctimas bajo los escombros. Este evento traslada el conflicto más allá de las escaramuzas por delegación a una acción militar directa a nivel estatal, aumentando la probabilidad de una guerra más amplia y de múltiples frentes que podría involucrar a otras potencias regionales.
Para los mercados globales, el principal canal de transmisión de este choque geopolítico es a través de los precios de la energía. El potencial de que el conflicto se extienda e interrumpa el tráfico de petroleros en el Estrecho de Ormuz introduce una prima de riesgo significativa al crudo. La última vez que las tensiones regionales se intensificaron tanto en 2019, los precios del crudo Brent saltaron más de un 15% en un solo día. Un conflicto sostenido podría conducir a un período prolongado de mayores costos energéticos, complicando la lucha global contra la inflación.
Se intensifica la huida hacia la seguridad
Más allá del petróleo, el evento está desencadenando una rotación clásica de aversión al riesgo en todas las clases de activos. Se espera que los futuros de las acciones globales coticen a la baja mientras los inversores reducen su exposición al riesgo. Por el contrario, los activos refugio tradicionales tienen una gran demanda. Es probable que el oro ponga a prueba máximos de varios años, mientras que el dólar estadounidense y los bonos gubernamentales también están viendo entradas de capital significativas. Esta huida hacia la calidad refleja una profunda incertidumbre sobre la duración y el alcance final del conflicto.
Este artículo es solo para fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.