El inversor famoso por predecir la crisis de 2008 advierte que la obsesión del mercado con la inteligencia artificial muestra paralelismos peligrosos con los últimos meses de la burbuja dot-com de 1999.
El inversor famoso por predecir la crisis de 2008 advierte que la obsesión del mercado con la inteligencia artificial muestra paralelismos peligrosos con los últimos meses de la burbuja dot-com de 1999.

Michael Burry, el inversor retratado en "The Big Short", ha intensificado sus advertencias sobre una burbuja de activos en la inteligencia artificial, señalando excesos especulativos en los mercados de capital de riesgo y de deuda que reflejan el período previo al colapso tecnológico de 2000.
"Es simplemente una burbuja de activos, pura y dura", dijo Burry en una publicación reciente en Substack. "En 1999 esto también sucedió. La vieja economía y los activos internacionales fueron abandonados en favor de la burbuja puramente estadounidense".
Burry destacó datos del economista jefe de Apollo, Torsten Slok, que muestran que el 87 por ciento de la financiación de capital de riesgo fluye ahora hacia empresas relacionadas con la IA. También señaló que los prestatarios vinculados a la IA representan casi la mitad de la emisión de bonos de grado de inversión y aproximadamente el 38 por ciento de la deuda de alto rendimiento (bonos basura), cifras que evocan el dominio de las empresas de internet en los mercados de capitales durante la era dot-com.
La advertencia llega mientras el mercado se prepara para el informe crítico de ganancias de Nvidia el 20 de mayo, un lanzamiento que podría validar el repunte de la IA o exponer sus vulnerabilidades. Para Burry, la concentración de capital crea una "caída de ballena" (whale fall) masiva de oportunidades pasadas por alto en sectores no relacionados con la IA, donde ahora está desplegando sus propios fondos.
## La cartera anti-IA de BurryA pesar de advertir a los inversores sobre el frenesí de la IA, Burry no se está limitando a quedarse en efectivo. Reveló posiciones nuevas y aumentadas en varias empresas que considera infravaloradas y pasadas por alto mientras el capital persigue los temas de IA. Su firma, Scion Asset Management, ha incrementado su participación en la empresa latinoamericana de comercio electrónico MercadoLibre (MELI), el fabricante de software Adobe (ADBE), la firma de pagos PayPal (PYPL) y la empresa de salud animal Zoetis (ZTS).
Más notablemente, Burry estableció una nueva posición de tamaño completo en el minorista de ropa deportiva Lululemon (LULU). Describió estas acciones como parte de la "caída masiva de ballenas que ocurre lejos del espectáculo principal", argumentando que representan valor en un mercado obsesionado con una sola narrativa. Esta estrategia es una posición de contrapartida directa a las operaciones de IA impulsadas por el impulso que han llevado al Nasdaq a máximos históricos.
## Ecos de 1999 en 3 métricas claveEl argumento de Burry se basa en algo más que un simple sentimiento. Traza paralelismos directos utilizando tres métricas específicas:
1. **Concentración de Capital de Riesgo:** Con el 87 por ciento del dinero del VC persiguiendo a la IA, la gran mayoría del mercado está siendo ignorada, reflejando cómo las acciones de la "vieja economía" fueron abandonadas en 1999.
2. **Saturación del mercado de deuda:** La participación del 38 por ciento en la emisión de deuda de alto rendimiento para empresas vinculadas a la IA está peligrosamente cerca del nivel del 40-50 por ciento visto para las empresas de tecnología y telecomunicaciones antes del colapso de 2000. Burry recuerda que más de 100.000 millones de dólares de deuda de grado de inversión de esa época fueron degradados a chatarra en pocos años.
3. **Métricas de Valoración:** Mientras Burry se enfoca en los flujos de capital, otros indicadores apoyan su tesis. El ratio Shiller CAPE tocó recientemente 40,1, un nivel solo alcanzado previamente en el pico de la burbuja dot-com, lo que sugiere que las valoraciones de las acciones están muy estiradas en comparación con las ganancias históricas.
La situación crea un entorno difícil para los inversores. El propio Burry ha advertido contra el hecho de apostar directamente en corto contra el rally, reconociendo que "1999 llegó a donde ningún mercado había llegado antes, y diría que este también puede hacerlo". En cambio, sus acciones sugieren una estrategia de rotación fuera del epicentro de la burbuja hacia empresas descuidadas pero fundamentalmente sólidas.
Este artículo es solo para fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.