Meta Platforms está subiendo los precios de sus visores de realidad virtual Quest hasta en 100 dólares, lo que indica que las presiones de costes derivadas del auge de los chips de memoria impulsado por la IA están afectando ahora directamente al hardware de consumo.
"Fabricar hardware de realidad virtual de alto rendimiento se ha vuelto significativamente más caro", afirmó un portavoz de Meta en un comunicado. "Para seguir ofreciendo la calidad que los usuarios esperan, necesitamos ajustar nuestros precios".
A partir del 19 de abril, el Quest 3S de gama de entrada verá un aumento de 50 dólares hasta los 350 dólares para el modelo de 128 GB, mientras que el Quest 3 de gama alta subirá 100 dólares hasta un precio uniforme de 600 dólares. Las subidas de precios se aplicarán en varios mercados, incluidos EE. UU., el Reino Unido y Europa. Meta confirmó que el precio de sus gafas inteligentes permanece sin cambios por ahora.
La decisión podría poner a prueba el apetito de los consumidores por la realidad virtual y, potencialmente, ralentizar su adopción, lo que afectaría a la cuota de mercado de Meta. También plantea dudas sobre la prioridad a largo plazo de su estrategia para el metaverso en medio de informes de despidos en la división de hardware y un cambio de los consumidores hacia las gafas inteligentes.
El auge de la IA reduce los márgenes de hardware
La causa directa de la subida de precios es un aumento de los costes de los chips de memoria y la escasez en la cadena de suministro, ambos estrechamente vinculados a la explosiva demanda del sector de la inteligencia artificial. Esta presión no es exclusiva de Meta. Sony ha aumentado el precio de sus consolas PlayStation, y el visor Pico 4 Ultra tiene previsto un aumento de precio en Japón este mayo.
Si bien el Vision Pro de gama alta de Apple mantiene su precio de 3.499 dólares, su elevado coste inicial le deja poco margen para más aumentos. La presión generalizada sobre los costes subraya el desafío para los fabricantes de hardware de mantener los márgenes a medida que el desarrollo de la IA consume una parte creciente de los componentes de alto rendimiento. Para los inversores, la medida de Meta puede proteger los márgenes de hardware, pero también señala una posible ralentización en el crecimiento de su base de usuarios de realidad virtual, una métrica clave para sus ambiciones de metaverso a largo plazo.
Este artículo tiene fines informativos únicamente y no constituye asesoramiento de inversión.