Dos bufetes de abogados del Reino Unido presentaron una acción legal colectiva contra Meta el 1 de junio en busca de miles de millones de libras en daños para los consumidores británicos que perdieron dinero a causa de anuncios fraudulentos en Facebook e Instagram.
Meta, propietaria de Facebook e Instagram, se enfrenta a una acción legal colectiva por miles de millones de libras en Londres por su presunto papel en la difusión de anuncios fraudulentos que han causado estragos financieros a decenas de miles de consumidores británicos. La demanda, presentada el 1 de junio por Humphries Kerstetter y Richardson Hartley Law, busca recuperar los miles de millones de libras que se pierden anualmente a través de anuncios fraudulentos en ambas plataformas de redes sociales.
"Los algoritmos de las plataformas promovieron activamente estos anuncios fraudulentos entre usuarios vulnerables, mientras Meta obtenía ingresos publicitarios de los estafadores", declaró un representante de Humphries Kerstetter, uno de los dos bufetes que lideran la acción. "Esta demanda busca responsabilizar a Meta por el daño financiero sufrido por los consumidores británicos".
Según estimaciones del sector, los consumidores británicos pierden miles de millones de libras cada año debido a estafas en línea originadas en plataformas de redes sociales. La acción colectiva, estructurada como una reclamación colectiva de exclusión voluntaria en virtud de la legislación de competencia del Reino Unido, podría representar a decenas de miles de personas afectadas. Meta ha enfrentado una creciente presión regulatoria en toda Europa, incluidas multas por valor de más de 1.000 millones de euros desde 2018 en virtud del Reglamento General de Protección de Datos de la UE, aunque esta es la primera gran acción colectiva en el Reino Unido dirigida específicamente a los anuncios fraudulentos en sus plataformas.
Por qué esto es importante para el marco de responsabilidad de las grandes tecnológicas
El litigio pone a prueba si las plataformas de redes sociales tienen responsabilidad legal por los anuncios de terceros que defraudan a los usuarios. Si tiene éxito, la demanda podría sentar un precedente que obligue a Meta y otras plataformas a implementar procesos de verificación de anuncios más estrictos, o enfrentar acciones colectivas similares en otras jurisdicciones. Meta generó 134.900 millones de dólares en ingresos publicitarios en 2024, y Facebook e Instagram representaron la gran mayoría de ese total. Incluso una fracción de esos ingresos destinada a la compensación por fraude afectaría materialmente el perfil financiero de la empresa.
Efectos regulatorios al otro lado del Atlántico
La acción en el Reino Unido se produce tras un mayor escrutinio del papel de las grandes tecnológicas en el fraude en línea a ambos lados del Atlántico. La Comisión Federal de Comercio de EE. UU. ha emprendido acciones de cumplimiento contra Meta por violaciones de protección al consumidor, mientras que la Ley de Seguridad en Línea del Reino Unido, que entró en vigor en 2024, impone un deber de diligencia a las plataformas para proteger a los usuarios de contenido fraudulento. La acción colectiva añade el litigio privado al conjunto de herramientas regulatorias, lo que podría acelerar los cambios en la forma en que las plataformas verifican y supervisan los anuncios.
Meta aún no ha presentado una respuesta formal a la demanda. Se espera que el caso avance a través del Tribunal de Apelación de Competencia del Reino Unido, y es poco probable que el juicio se celebre antes de 2028, dada la complejidad de las reclamaciones y el número de posibles demandantes.
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