Las acciones de chips de memoria se han convertido en las nuevas protagonistas del mercado en 2026, con las acciones de Sandisk subiendo un récord del 558% en lo que va del año, mientras el auge de la inteligencia artificial impulsa una demanda de memoria de alto ancho de banda que supera con creces la oferta mundial actual.
“Los chips de memoria son el cuello de botella de la IA”, dijo Dave Mazza, CEO de Roundhill Investments, a Business Insider. “La demanda de los hiperescaladores no es discrecional, la oferta está físicamente limitada ya que las nuevas fábricas tardan de tres a cinco años en entrar en funcionamiento, y toda la asignación de HBM de Micron para 2026 está agotada bajo acuerdos de precios fijos”.
El desempeño del sector ha sido asombroso. Más allá de la racha de Sandisk, Seagate ha subido un 172%, mientras que Western Digital y Micron han ganado un 156% y un 137%, respectivamente. Las ganancias han sido tan fuertes que el ETF Roundhill Memory (DRAM), que se lanzó el 2 de abril, ya ha subido un 88% en poco más de un mes, lo que refleja el intenso apetito de los inversores por este tema.
Este aumento está forzando una reevaluación fundamental del sector. Para los inversores centrados en la jubilación, las valoraciones extremas crean un agudo dilema, enfrentando a nombres de alto crecimiento y alto riesgo como Arm Holdings con historias de recuperación respaldadas por activos como Intel. La respuesta depende totalmente de la tolerancia del inversor a la volatilidad en un sector donde los precios de las acciones se han desvinculado de las métricas de valoración tradicionales.
Historia de dos acciones de IA: Crecimiento frente a Valor
El contraste entre Arm Holdings (NASDAQ:ARM) e Intel (NASDAQ:INTC) resume el debate central para los inversores en el espacio de los chips de IA. Después de una subida del 90% en lo que va del año, Arm cotiza a un P/E proyectado de 100 y una relación precio-ventas de 54. Su beta, una medida de volatilidad, es de un altísimo 3.4, más del triple de la media del mercado. Esta es una acción valorada para una ejecución perfecta.
Intel, aunque también ha visto una ganancia del 217% en el año, presenta una imagen diferente. Su P/E proyectado es de 119, pero su relación precio-ventas es mucho menor, de 11. Con un valor contable de 22.88 dólares por acción y 17,250 millones de dólares en efectivo, Intel ofrece un suelo de activos tangibles. Su beta de 2.19 sigue siendo volátil pero significativamente menor que la de Arm. Para los inversores que priorizan la preservación del capital, la valoración más barata y los activos tangibles de Intel proporcionan un colchón del que carece la narrativa de crecimiento puro de Arm.
De Cíclico a Estratégico: ¿Un cambio permanente?
El núcleo de la tesis alcista es que este ciclo de memoria es diferente. La firma de inteligencia de mercado tecnológico IDC señala que esto “no es solo una escasez cíclica impulsada por un desajuste entre la oferta y la demanda, sino una reasignación estratégica y potencialmente permanente de la capacidad mundial de obleas de silicio”. Dado que los servidores de IA requieren mucha más memoria que los dispositivos de consumo, los fabricantes de chips están priorizando los pedidos empresariales de alto margen, creando escasez y elevando los precios en general.
Esto ha llevado a Wall Street a reevaluar a las empresas. El analista de Bernstein, Mark Newman, elevó recientemente su precio objetivo para Sandisk, señalando que su precio de venta promedio es “altísimo”. Bank of America también elevó su objetivo, señalando que la demanda continúa superando a la oferta. Mazza explicó el fenómeno como una “historia de recalificación”, argumentando que cuando el 65% de los ingresos proviene de contratos plurianuales con hiperescaladores, “te conviertes en un proveedor de infraestructura contratado, no en uno cíclico”. Si bien el mercado ha comenzado a descontar este cambio, la magnitud de las subidas de las acciones sugiere que las implicaciones completas de este nuevo paradigma aún se están asimilando.
Este artículo es solo para fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.