Un inversor activista con una participación de más del 4 por ciento en Mattel Inc. está presionando públicamente a la empresa de juguetes para que se venda, lo que hizo que las acciones subieran casi un 2 por ciento en las operaciones posteriores al cierre.
"Vemos un valor por acción hoy que se acerca a los 30 dólares, pero no queremos esperar más para que eso se materialice", dijo Southeastern Asset Management en una carta abierta a la junta directiva de Mattel. "Preferiríamos que lideraran el esfuerzo para explorar alternativas estratégicas dado su conocimiento de la industria y sus relaciones".
Southeastern, un inversor a largo plazo en la empresa, argumentó que el negocio de Mattel se ha estabilizado y ahora está posicionado para una venta. La firma describió tres categorías potenciales de compradores: firmas de capital privado, que podrían asumir más apalancamiento sin el escrutinio del mercado público; competidores estratégicos como Hasbro Inc., donde las sinergias serían "materiales"; y grandes empresas de medios que podrían valorar mejor la propiedad intelectual de Mattel, incluida la marca Barbie. La carta también planteó preocupaciones de que un paquete de compensación para el director ejecutivo Ynon Kreiz incentiva a esperar a que la acción supere los 30 dólares antes de buscar una venta.
El llamado público ejerce presión sobre la junta de Mattel después de un año difícil para la acción, que ha caído un 24 por ciento en lo que va del año. En respuesta, Mattel emitió un comunicado diciendo que "mantiene una comunicación continua con sus accionistas y valora sus perspectivas", y que la junta "seguirá considerando los puntos de vista expresados en la carta de Southeastern".
Southeastern cree que una venta es el mejor camino para alcanzar el valor a largo plazo de Mattel, que sitúa en cerca de 30 dólares por acción. La firma señaló que las categorías de compradores potenciales no son mutuamente excluyentes, sugiriendo "soluciones creativas para maximizar el valor para los accionistas si Mattel explora activamente el panorama". Una venta a una firma de capital privado, por ejemplo, podría permitir un mayor gasto en inversión sin la presión de los informes trimestrales.
La medida de Southeastern obliga a la dirección del fabricante de juguetes a abordar públicamente su estrategia y valoración. Para los inversores, la presión activista introduce la posibilidad de una prima de adquisición, pero también un período de incertidumbre mientras la junta evalúa sus opciones. El próximo catalizador será cualquier respuesta formal o revisión estratégica anunciada por la junta de Mattel.
Este artículo tiene fines informativos únicamente y no constituye asesoramiento de inversión.