Jinjiang Hotels (锦江酒店) está redirigiendo los fondos de su salida a bolsa en Hong Kong hacia la digitalización y el servicio de la deuda, un giro significativo respecto a su enfoque anterior en la expansión internacional, mientras lidia con más de 20.000 millones de yuanes en pasivos totales.
"El objetivo a largo plazo sigue siendo aumentar las ventas directas a través de nuestro programa de fidelización 'Jinjiang Club' y reducir la dependencia de las OTA", dijo una fuente de capital privado con sede en Pekín a los medios locales, señalando que la empresa ha sido "relativamente lenta" en su impulso digital.
El folleto revisado de la salida a bolsa añade la "transformación digital integral integrada" y las "fusiones y adquisiciones de objetivos de alta calidad" como usos clave de los fondos, al tiempo que elimina la "expansión del negocio en el extranjero". La deuda de la empresa incluye aproximadamente 12.630 millones de yuanes en préstamos y créditos y 7.690 millones de yuanes en pasivos por arrendamiento a finales de 2023. Se espera que una emisión prevista de REIT recaude unos 1.700 millones de yuanes para ayudar a la transformación.
El giro estratégico responde a presiones financieras urgentes, procedentes en particular de su filial europea deficitaria, Louvre Group, para la que ofrece más de 9.000 millones de yuanes en garantías. La salida a bolsa se posiciona ahora menos como un vehículo de crecimiento y más como un paso necesario para sanear el balance de la empresa tras años de adquisiciones financiadas con deuda.
Centralización del control
Una parte fundamental de la estrategia digital consiste en centralizar el control sobre los precios y el inventario de los hoteles, obligando a los franquiciados a conectarse a las agencias de viajes online (OTA) a través del sistema central de reservas de Jinjiang. Esta medida pretende acabar con la práctica de los hoteles individuales de ofrecer precios más bajos en plataformas como Ctrip y Meituan que en los propios canales de membresía de Jinjiang, lo que ha debilitado los esfuerzos de reserva directa de la empresa.
Al consolidar el control, Jinjiang no solo estabiliza su estructura de precios, sino que también crea una nueva fuente de ingresos al cobrar a los franquiciados una tarifa de servicio por las reservas procesadas a través de su sistema.
El peso de las expansiones pasadas
El cambio en la estrategia de salida a bolsa es una consecuencia directa de las cargas financieras de las adquisiciones pasadas. La compra en 2015 del grupo hotelero europeo Louvre sigue siendo un importante foco de presión, con la filial registrando una pérdida neta de 51,68 millones de euros en 2023. Jinjiang sigue prestando un apoyo financiero sustancial, incluyendo garantías que representan casi el 60% de sus activos netos.
Para gestionar su deuda y pasar a un modelo "asset-light" (ligero de activos), Jinjiang ha estado vendiendo empresas de gestión hotelera y está tramitando un REIT de propiedad comercial para recaudar capital manteniendo el control operativo de los activos subyacentes.
El éxito de la salida a bolsa pondrá a prueba el apetito de los inversores por una historia de recuperación centrada en la reestructuración interna más que en el crecimiento externo. El primer día de cotización será un indicador clave de la confianza en la capacidad de la dirección para ejecutar este giro digital y gestionar su pesada carga de deuda.
Este artículo tiene fines meramente informativos y no constituye asesoramiento de inversión.