El beneficio neto de JBS SA en el primer trimestre cayó más de la mitad, hasta los 221 millones de dólares, ya que los costes récord del ganado empujaron el margen de su unidad principal de carne de vacuno en Norteamérica a un 3,2 % negativo.
"El trimestre estuvo especialmente presionado por la operación de carne de vacuno de la Compañía en los Estados Unidos", afirmó Gilberto Tomazoni, CEO Global de JBS, en un comunicado, destacando el enfoque en la excelencia operativa y la austeridad para gestionar el ciclo.
Los ingresos de la procesadora de carne brasileña crecieron un 11 % respecto al año anterior, alcanzando los 21.600 millones de dólares, superando ligeramente las estimaciones de los analistas de 21.530 millones de dólares. El beneficio por acción de 20 centavos cumplió con el consenso. El principal lastre para la rentabilidad provino de la unidad JBS Beef North America, que registró un EBITDA negativo de 230 millones de dólares sobre unas ventas de 7.170 millones de dólares.
Los resultados ponen de manifiesto una grave crisis en toda la industria cárnica estadounidense, en la que su rival Tyson Foods también ha informado recientemente de pérdidas en el segmento. Sin embargo, el modelo global diversificado de JBS permitió que los sólidos resultados del cerdo y las aves amortiguaran el golpe, demostrando la resiliencia de su estrategia multi-proteica.
Carne de vacuno en EE. UU. bajo presión
El margen negativo en el segmento de carne de vacuno en Norteamérica se debe a lo que la empresa denominó una "tormenta perfecta" de menor disponibilidad de ganado y costes de adquisición disparados. Los analistas del sector señalan que las canales de ganado históricamente pesadas generan un exceso de recortes de grasa, lo que a su vez requiere la mezcla con carne de vacuno magra cada vez más cara procedente de vacas de desvieje para producir carne picada para los consumidores. Esta dinámica ha llevado los costes del ganado a máximos históricos, afectando directamente a la rentabilidad de los procesadores.
Puntos destacados de los segmentos
En marcado contraste con la división de carne de vacuno, JBS USA Pork registró un primer trimestre récord, con un margen EBITDA del 13,5 % sobre unos ingresos de 2.030 millones de dólares. La empresa atribuyó esto a la fuerte demanda interna y a una cartera en expansión de productos de valor añadido.
Las unidades Seara y JBS Brazil, con sede en Brasil, también obtuvieron resultados sólidos. Seara alcanzó un impresionante margen EBITDA del 15,5 % sobre unos ingresos de 2.380 millones de dólares, impulsado tanto por las ventas nacionales como por las de exportación. JBS Brazil registró unos ingresos récord en el primer trimestre de 3.780 millones de dólares, respaldados por una sólida demanda mundial que ayudó a compensar los mayores precios del ganado nacional.
Balance y perspectivas
A pesar de las dificultades en los beneficios, JBS mantuvo un apalancamiento equilibrado de 2,77x y amplió el vencimiento medio de su deuda a 15,6 años. El director financiero Guilherme Cavalcanti señaló que esto proporciona "seguridad y liquidez para navegar por la volatilidad del ciclo operativo". La compañía también anunció que empezará a presentar informes ante la Comisión de Bolsa y Valores de EE. UU. (SEC) como empresa nacional a partir del segundo trimestre, una medida destinada a ampliar su base de inversores e incrementar su visibilidad global.
El informe subraya las presiones cíclicas que afrontan las procesadoras de carne, con altos costes de insumos que ponen a prueba incluso a los mayores actores. Los inversores estarán atentos a los resultados del segundo trimestre de JBS, su primer informe como declarante nacional de EE. UU. previsto para el 10 de agosto, en busca de señales de si las medidas de ahorro de costes pueden estabilizar el crucial segmento de la carne de vacuno estadounidense.
Este artículo tiene fines únicamente informativos y no constituye asesoramiento de inversión.