Un potente terremoto de magnitud 7,5 que sacudió la costa del noreste de Japón el 20 de abril ha desencadenado alertas generalizadas de tsunami y una interrupción económica inmediata, poniendo a los mercados en alerta máxima. El sismo, que se sintió con fuerza en Tokio, provocó órdenes de evacuación para los residentes costeros en varias prefecturas, incluidas Hokkaido e Iwate, mientras que el yen experimentó una mayor volatilidad.
"Un tsunami ya ha llegado a la costa de la prefectura de Iwate", dijo la Agencia Meteorológica de Japón en un comunicado, revisando la magnitud del terremoto al alza, de 7,4 inicial a 7,5. La primera ministra Sanae Takaichi confirmó que el gobierno ha establecido un grupo de trabajo de emergencia e instó a los ciudadanos de las zonas afectadas a evacuar a terrenos elevados de inmediato.
La agencia meteorológica advirtió de olas de tsunami de hasta 3 metros para la costa del Pacífico de Hokkaido e Iwate. Se observó una ola de 80 centímetros en el puerto de Kuji en Iwate, con niveles de marea que aún están subiendo. En respuesta a la amenaza, la línea del tren bala Tohoku Shinkansen suspendió sus operaciones, una arteria de transporte crítica para la región. Sin embargo, tanto All Nippon Airways como Japan Airlines informaron que no hubo un impacto inmediato en las operaciones de vuelo.
El terremoto sitúa la economía de Japón en una posición precaria, con el foco inmediato en la seguridad de su infraestructura de energía nuclear y el potencial de interrupciones en la cadena de suministro. Tokyo Electric Power Company está evaluando actualmente las centrales nucleares de Fukushima Daiichi y Daini, escenarios del catastrófico desastre de 2011, en busca de nuevas anomalías. El potencial de daños generalizados podría presionar al mercado de valores de Japón, particularmente a los sectores de seguros, bienes raíces y servicios públicos.
Las alertas de tsunami se intensifican
Las alertas iniciales de tsunami emitidas por la Agencia Meteorológica de Japón para el centro de Hokkaido e Iwate se ampliaron posteriormente para incluir la costa del Pacífico de la prefectura de Aomori. La agencia pronostica que las olas podrían alcanzar los 3 metros en las zonas más afectadas, mientras que las prefecturas de Aomori y Miyagi podrían ver olas de hasta 1 metro. En el puerto de Hachinohe en Hokkaido, se vio a barcos alejándose de la costa para evitar el impacto de las olas entrantes, según la cadena pública NHK.
Infraestructura bajo presión
La suspensión del Tohoku Shinkansen fue causada por un corte de energía entre las estaciones de Tokio y Shin-Aomori, lo que provocó que todos los trenes en la sección se detuvieran de emergencia. Si bien el transporte aéreo no se ha visto afectado por ahora, la interrupción del servicio de tren de alta velocidad subraya el impacto inmediato en la infraestructura crítica de Japón.
Las preocupaciones se centran en las instalaciones nucleares de la región. Tohoku Electric Power Company está revisando su planta nuclear de Onagawa en la prefectura de Miyagi, además de las plantas de Fukushima. Si bien no hay plantas nucleares activas en las regiones de Hokkaido y Tohoku, varias se encuentran en estado de parada y requieren un monitoreo constante para garantizar su seguridad durante desastres naturales. El terremoto y el tsunami de 2011 provocaron una fusión en la planta de Fukushima Daiichi, un evento que ha tenido consecuencias económicas y ambientales duraderas.
El consulado chino en Sapporo emitió una alerta de emergencia, aconsejando a los ciudadanos chinos en las regiones costeras afectadas que sigan las órdenes de evacuación y se mantengan informados sobre el desarrollo de la situación.
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