La escalada de las tensiones en Oriente Medio amenaza con elevar los precios mundiales del petróleo por encima de los 100 dólares el barril por primera vez desde 2022.
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La escalada de las tensiones en Oriente Medio amenaza con elevar los precios mundiales del petróleo por encima de los 100 dólares el barril por primera vez desde 2022.

La amenaza de Israel de intensificar los ataques contra la infraestructura iraní hizo que los futuros del crudo Brent subieran más de un 2% el 6 de abril, mientras los operadores descontaban un mayor riesgo de un conflicto regional más amplio que podría interrumpir el suministro energético mundial.
"El mercado está reaccionando al peligro claro y presente de un intercambio militar directo que podría afectar al estrecho de Ormuz, un punto de estrangulamiento crítico para el petróleo", afirmó John Doe, un analista ficticio de Geopolitical Risk Advisors. "En pocas horas se descontó una prima de riesgo del 5%".
El crudo Brent para entrega en junio subió 1,80 dólares para situarse en 90,45 dólares el barril, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) subió 1,75 dólares hasta los 86,91 dólares. La huida hacia la seguridad también benefició al oro, que subió un 1,5% hasta el récord de 2.329 dólares por onza, mientras que el índice de volatilidad CBOE (VIX) saltó un 10% hasta 16,5.
La escalada pone en aviso a la economía mundial, con un potencial choque de oferta que podría añadir entre 1 y 2 puntos porcentuales a la inflación global. Todas las miradas están puestas en la respuesta de Irán, que determinará si los precios superan el nivel psicológicamente importante de los 100 dólares por barril en las próximas semanas.
El estrecho de Ormuz, situado entre Omán e Irán, es el punto de estrangulamiento de petróleo más importante del mundo. Aproximadamente 21 millones de barriles de petróleo al día, es decir, cerca del 21% del consumo mundial de líquidos petrolíferos, pasan por el estrecho. Cualquier interrupción podría tener consecuencias inmediatas y graves para los mercados energéticos mundiales. La última gran interrupción en la región, la crisis del petróleo de 1973, vio cómo los precios se cuadruplicaban, lo que provocó una recesión mundial.
Los operadores sopesan ahora dos escenarios principales. En el primero, el conflicto se mantiene contenido y la prima de riesgo se erosiona lentamente, devolviendo los precios al rango de 80-85 dólares. En el segundo, estalla un conflicto militar directo, lo que probablemente enviaría los precios muy por encima de los 100 dólares. Esto complicaría los planes de la Reserva Federal de recortar los tipos de interés, ya que un repunte de los precios de la energía reavivaría las presiones inflacionistas que solo recientemente han empezado a remitir. La próxima reunión de la Fed es el 1 de mayo.
Este artículo tiene únicamente fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.