Una nueva condición previa de Israel para poner fin a las operaciones militares en Oriente Medio ha sacudido los mercados; el ministro de Defensa, Katz, declaró el 14 de abril que todo el uranio enriquecido debe ser retirado de Irán. La declaración sigue a una "guerra de 12 días" en 2025, no revelada anteriormente, que según Katz ya había desmantelado la capacidad de armas nucleares de Irán.
"El problema que queda es el uranio enriquecido", dijo Katz en un comunicado publicado el martes. Afirmó que tanto Estados Unidos como Israel consideran ahora la eliminación completa de este material de suelo iraní como un "prerrequisito" para la desescalada, una postura que sitúa firmemente la responsabilidad del cumplimiento en Teherán.
La revelación de una "guerra de 12 días" en 2025 introduce un elemento nuevo y significativo en el prolongado conflicto en la sombra entre las dos naciones. Aunque no se proporcionaron detalles de la operación, la afirmación de que destruyó con éxito el programa nuclear de Irán será recibida con escepticismo por los observadores internacionales y probablemente con una firme negación por parte de Teherán, lo que aumentará las tensiones regionales.
Para los mercados, la declaración inyecta una nueva dosis de incertidumbre. La naturaleza condicional de la oferta de desescalada podría conducir a un estancamiento prolongado, impactando directamente en los precios de las materias primas. Se espera que el petróleo crudo, que es altamente sensible a la inestabilidad en Oriente Medio, vea una mayor volatilidad. Una huida hacia la seguridad también podría beneficiar a refugios tradicionales como el dólar estadounidense y el oro, mientras que los mercados bursátiles mundiales pueden sufrir por la mayor aversión al riesgo. El próximo movimiento de Irán será crítico para determinar si este es un paso hacia una resolución o un preludio de un conflicto más amplio.
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