Un alto funcionario petrolero iraquí afirmó que las exportaciones de crudo del país podrían volver a los niveles anteriores a la guerra en tan solo una semana si se despeja la vital ruta de navegación del estrecho de Ormuz, un avance que aliviaría rápidamente las preocupaciones sobre el suministro mundial.
"Si la guerra en Irán termina y la ruta de navegación del estrecho de Ormuz se despeja, las exportaciones de petróleo crudo de Irak pueden restablecerse a los niveles anteriores a la guerra en una semana", dijo un funcionario de la estatal Basra Oil Company en un comunicado reciente.
El conflicto ha provocado un bloqueo de facto del estrecho, por el que pasa una parte significativa del petróleo mundial. Esto ha afectado de manera desproporcionada a Irak que, a diferencia de algunos de sus vecinos del Golfo, carece de capacidad suficiente en oleoductos alternativos para eludir este cuello de botella. La consiguiente caída de las exportaciones ha tensado gravemente las finanzas de la nación.
La declaración proporciona el primer cronograma concreto para una posible recuperación, lo que reduce la incertidumbre para los mercados petroleros. Un rápido retorno de varios millones de barriles diarios de crudo iraquí acortaría la duración prevista de cualquier escasez de suministro, un factor claramente bajista para los índices de referencia mundiales como el Brent y el WTI, que se han visto elevados por las primas de riesgo geopolítico.
Mucho en juego en una sola vía navegable
La fuerte dependencia de Irak del estrecho de Ormuz lo convierte en el más vulnerable de los principales productores del Golfo ante un cierre prolongado. Mientras que Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos pueden evitar el estrecho a través de oleoductos hacia el Mar Rojo, la infraestructura de exportación de Irak depende casi por completo de sus puertos del sur, que requieren el paso por Ormuz.
Los análisis muestran que esta falta de redundancia ha provocado que los ingresos petroleros de Irak caigan más bruscamente que los de otros miembros de la OPEP desde que comenzó la interrupción. El país exportaba más de 3,5 millones de barriles diarios antes del conflicto, un volumen que representa una parte importante del suministro mundial. La perspectiva de que este suministro regrese al mercado en cuestión de días, dependiendo de un alto el fuego, podría limitar nuevas subidas en los precios del petróleo y provocar una rápida corrección si las tensiones disminuyen.
Este artículo tiene únicamente fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.