Una importante milicia iraquí ha prometido una “respuesta contundente” a los ataques israelíes en el Líbano, rompiendo una tregua de dos semanas y añadiendo combustible a un mercado petrolero ya sensible al riesgo geopolítico.
Atrás
Una importante milicia iraquí ha prometido una “respuesta contundente” a los ataques israelíes en el Líbano, rompiendo una tregua de dos semanas y añadiendo combustible a un mercado petrolero ya sensible al riesgo geopolítico.

La amenaza de una milicia iraquí de tomar represalias contra Israel por los ataques al Líbano está enviando una nueva oleada de riesgo geopolítico a los mercados energéticos, impulsando los precios del petróleo al alza mientras los operadores evalúan la posibilidad de un conflicto regional más amplio. La advertencia del grupo de la “Resistencia Islámica” iraquí pone fin a un alto el fuego de dos semanas y desafía directamente la estabilidad de una región crítica para el suministro energético mundial, lo que ha provocado que los futuros del crudo WTI suban un 2,7 %, hasta los 115,42 dólares el barril.
“Los mercados siguen descontando una elevada prima de riesgo geopolítico impulsada por la escalada de las tensiones entre EE. UU. e Irán y el inminente plazo para la reapertura del estrecho de Ormuz”, afirmó Naeem Aslam, director de inversiones de Zaye Capital Markets, en un comentario.
La reacción del mercado fue inmediata, y los futuros del crudo Brent también subieron un 1,8 %, hasta los 111,69 dólares por barril. Este movimiento refleja la creciente preocupación de que cualquier escalada pueda interrumpir unos suministros mundiales que ya de por sí son escasos. Según los estrategas de ING, una nueva escalada impulsaría inevitablemente los precios del petróleo y aumentaría las expectativas de subidas de tipos por parte de los bancos centrales en su lucha por contener la inflación.
Lo que está en juego es el frágil equilibrio de un mercado petrolero en el que, como señala Aslam de Zaye Capital, las perspectivas de una oferta estructuralmente escasa y la recuperación de la demanda ya mantienen los precios firmemente por encima de los 100 dólares el barril. La amenaza de la milicia iraquí añade otra capa de complejidad, especialmente ante el desvanecimiento de las esperanzas sobre la reapertura del estrecho de Ormuz por parte de Irán. Cualquier interrupción en este punto estratégico crítico podría tener graves implicaciones para los envíos mundiales de petróleo. Los estrategas de ING también señalaron que un informe de empleo en EE. UU. mejor de lo esperado sugiere que la economía estadounidense podría estar mejor posicionada que otras para soportar las consecuencias económicas, factor que podría llevar a la Reserva Federal a mantener una postura más agresiva (hawkish).
Este artículo tiene fines informativos únicamente y no constituye asesoramiento de inversión.