Un segundo petrolero está cargando crudo iraquí en lo que podría ser una prueba del bloqueo iraní del Estrecho de Ormuz, un punto estratégico para el 20 % del suministro mundial de petróleo.
El petrolero HELGA, con bandera de Comoras, llegó el viernes a la terminal iraquí de Basora para cargar 2 millones de barriles de crudo, ofreciendo una pequeña señal de alivio a un mercado global desabastecido entre 7 y 10 millones de barriles diarios desde que Irán cerró el Estrecho de Ormuz. El cargamento es apenas el segundo que se carga en la terminal desde que comenzó el bloqueo, lo que subraya la grave interrupción de los flujos energéticos mundiales.
"El movimiento del Paragon y el Rinjani no fue un subproducto de la diplomacia gubernamental... La detención continua del Pertamina Pride y el Gamsunoro sugiere un estancamiento en la comunicación entre Yakarta y el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI)", dijo Abdullah, profesor de Relaciones Internacionales en la Universidad de Brawijaya, a Tempo, destacando la naturaleza selectiva del paso.
El cierre ha provocado conmociones en los mercados energéticos, y los precios del crudo Brent han subido más del 55 % desde que estalló el conflicto a finales de febrero. El impacto se siente a nivel mundial: California informa de una aguda escasez de suministro de gasolina e Indonesia se enfrenta a una depreciación de su moneda después de que dos de sus petroleros de Pertamina, que transportaban el suministro nacional para 2 o 3 días, quedaran varados en el Golfo Arábigo.
Si bien el paso del HELGA ofrece un rayo de esperanza, subraya un panorama diplomático fracturado donde el paso no está garantizado. Mientras naciones como China e India aseguran acuerdos de paso mientras otras como Indonesia se quedan esperando, la crisis resalta el poder geopolítico que ejerce Irán y el estado precario de la seguridad energética global.
Una historia de dos flotas
La carga exitosa del HELGA contrasta fuertemente con el destino de otros buques, ilustrando la naturaleza arbitraria del bloqueo. Dos de los petroleros Pertamina de Indonesia, el Pertamina Pride y el Gamsunoro, permanecen detenidos en el Golfo Arábigo al 19 de abril. Los datos de seguimiento de buques confirman que el Pertamina Pride está inactivo en el Golfo Pérsico tras partir de Arabia Saudita el 14 de marzo, mientras que el Gamsunoro se vio obligado a atracar en Dubái el 9 de abril.
Mientras tanto, según se informa, varias naciones asiáticas —incluidas China, India y Pakistán— han asegurado acuerdos de paso específicos con Teherán. Según Abdullah, los buques a los que se les permitió pasar han cumplido con protocolos estrictos exigidos por el CGRI, una condición que los barcos estancados de Indonesia aún no han cumplido. Esta división diplomática separa a las naciones que pueden mantener las importaciones de energía de aquellas que quedan expuestas al choque de oferta.
Repercusiones económicas mundiales
Las consecuencias económicas de la interrupción se están extendiendo. En Estados Unidos, California se enfrenta a una crisis energética autoimpuesta exacerbada por el cierre de Ormuz. El estado, que depende en gran medida de las importaciones de gasolina de las refinerías asiáticas, ahora busca alternativas a medida que esas refinerías recortan las exportaciones debido a la interrupción del crudo. Investigadores de la USC y la UCB advierten que el estado tiene aproximadamente un suministro de combustible para 10 días, lo que probablemente provocará más aumentos de precios.
Para las naciones en desarrollo, el impacto es más directo. Indonesia ha visto cómo su moneda, la rupia, se debilitaba un 1,91 % entre finales de febrero y principios de abril. La detención de sus petroleros tiene un impacto tangible en su reserva energética, eliminando suministros destinados a cubrir 2 o 3 días de la demanda nacional y obligando al gobierno a absorber mayores costes de subvención para mantener los precios domésticos del combustible.
Este artículo tiene únicamente fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.