Una declaración belicista del Viceministro de Asuntos Exteriores de Irán el 18 de abril, afirmando que la nación "lucharía hasta el final" si era invadida, ha enviado un temblor a través de los mercados globales, impulsando los futuros del crudo Brent un 2,5% y añadiendo un estimado 5% a la prima de riesgo geopolítico sobre el petróleo.
"Irán está comprometido a resolver los problemas a través de canales diplomáticos, pero nunca aceptará ser tratado como una 'excepción' al derecho internacional", dijo Saeed Khatibzadeh, el Viceministro de Asuntos Exteriores, en un comunicado reportado por los medios estatales.
Los comentarios provocaron una huida inmediata hacia la seguridad, con el Índice de Volatilidad CBOE (VIX) saltando un 10% hasta 19,5. En los mercados de divisas, el yen japonés se fortaleció un 0,8% frente al dólar, mientras que el S&P 500 cayó un 0,6% en las primeras operaciones antes de recuperarse ligeramente. El impacto más directo se sintió en los mercados energéticos, donde el crudo Brent para entrega en junio cerró en 92,10 dólares el barril, su cierre más alto en más de una semana.
La retórica escala las tensiones en una región responsable de más del 20% del suministro mundial de petróleo, obligando a los operadores a valorar una mayor probabilidad de interrupciones en el suministro. La última vez que Irán emitió una amenaza militar directa similar en enero de 2020, tras el asesinato del general Qassem Soleimani, el crudo Brent subió más de un 4% en un solo día, destacando la sensibilidad del mercado a los conflictos en el Estrecho de Ormuz.
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